OPINIÓN

A 6 años del primer “Ni Una Menos”: conquistas y deudas

A 6 años del primer “Ni Una Menos”: conquistas y deudas

Por: Valentina Frare y Milagro Pannunzio

Un día como hoy, hace seis años se iniciaba “Ni Una Menos”, una consigna que cambiaría el rumbo del feminismo argentino y latinoamericano.

El 10 de mayo de 2015 fue encontrado el cuerpo de Chiara Paez, una adolescente santafesina que había sido asesinada por su novio. Este acontecimiento movilizó a distintas organizaciones feministas a realizar una convocatoria frente al Congreso, bajo el lema “Ni Una Menos: Vivas nos queremos”. La demanda era de lo más básica pero a su vez fundamental: poner fin a los femicidios.

Algunos de los pedidos que se hacían eran: Ley de Protección Integral para prevenir sancionar y erradicar las violencias contra las mujeres; recopilación y publicación de estadísticas oficiales sobre violencia hacia las mujeres y capacitaciones obligatorias en la temática de violencia machista al personal del Estado, agentes de seguridad y operadores judiciales.

Hoy, seis años después el movimiento ha conseguido alcanzar muchas de las primeras peticiones como por ejemplo, la creación del Registro Nacional de Femicidios de la Justicia Argentina que constituye una pieza fundamental en la elaboración de estadísticas para fomentar políticas públicas que protejan a las mujeres. La Ley Micaela contempla la formación en género obligatoria para quienes ocupan lugares de poder dentro del Estado, y ha fomentado esta práctica en otros espacios, como el académico y el privado. Diciembre del 2020 fue testigo de la ley que le dio el derecho a las mujeres y personas gestantes de interrumpir voluntariamente un embarazo no deseado.

Muchas son las leyes con las que cuenta Argentina que amplían los derechos de las mujeres y diversidades: ley de identidad de género, matrimonio igualitario, protección integral de niños, niñas y adolescentes, educación sexual integral, la famosa jubilación a amas de casa.

A pesar de ello, y de que se consiguió instalar el debate, las cifras de femicidios no decrecen: durante el año 2020, ocurrió un femicidio cada 35 horas. Esto nos hace cuestionarnos acerca de la efectividad de las políticas públicas que se van implementando. Muchos derechos están, pero no se cumplen. Nos siguen matando.

Este 3 de junio nos encuentra discutiendo un tema más estructural: la Reforma Judicial.
Hoy el poder judicial en Argentina lejos de ser garantía de derecho de las mujeres y diversidades, actúa en muchos casos perpetuando la violencia de género. La reforma judicial feminista plantea la oxigenación de las estructuras judiciales, como la paridad en la conformación de los tribunales: sin mujeres y sin perspectiva de género no hay justicia feminista. Además, nos invita a interpelar a la Justicia, y al Estado en su conjunto, sobre la cadena de desigualdades que llevan a la mujer a sufrir violencia por motivos de género. Se pone de manifiesto la necesidad de una protección integral que tenga en cuenta todas las dimensiones: sociales, económicas y políticas.

A 6 años, si bien hay muchas conquistas que celebrar, también sobran las injusticias para reparar. Por las que ya no están, y por todas las que su vida corre peligro decimos “Ni una Menos, vivas nos queremos”.


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