La insoportable levedad de la meseta: gobernar en el subsuelo de las expectativas

by Sabrina Garcia | 11 junio, 2026 7:29 am

Por Sabrina García


Hay números que gritan y números que, en su aparente inmovilidad, susurran verdades incómodas. La última Encuesta de Satisfacción Política de la Universidad de San Andrés (ESPOP) -junio de 2026- nos deja una certeza flotando en el aire: el experimento libertario parece haber encontrado su piso de cemento, pero es un piso que se construyó en el subsuelo de la paciencia social.

Miremos la foto fija. La aprobación del gobierno de Javier Milei se estacionó en un 35%, mientras la desaprobación trepa al 61%. En Balcarce 50 algunos querrán descorchar argumentando que el ritmo de la caída se frenó, que la gestión encontró una “meseta” estabilizadora tras haber perdido diez puntos desde aquel lejano pico de noviembre de 2025. Sin embargo, llamar estabilidad a tener a seis de cada diez argentinos dándote la espalda es, cuanto menos, un ejercicio de optimismo patológico.

“En términos comparativos, la aprobación se mantiene por debajo de la de Macri (45%) y por encima de la de Alberto Fernández (21%) en igual momento de sus gestiones. Cabe señalar que, si bien la percepción sobre la marcha general de las cosas es hoy mejor que en igual período de Macri (30% frente a 28%), Macri registraba una imagen positiva superior (45%) a la de Milei (36%), con una diferencia de 9 puntos porcentuales”, destaca el informe.

El dato más sintomático de este cambio de época no está en la imagen de los dirigentes, sino en el orden de las angustias cotidianas. La inflación, ese monstruo que justificaba cualquier motosierra, cayó al 19% en la escala de preocupaciones. Hoy, la falta de trabajo (40%) y los bajos salarios (33%) lideran el ranking del desvelo nacional. Ya no importa tanto cuánto cuestan las cosas, sino el hecho dramático de no tener con qué pagarlas.

Uno de los temas que más preocupa a la ciudadanía es la corrupción (34%). Cruzando este dato con la imagen negativa de Adorni (75%) y la de Karina Milei (72%) -principales referentes políticos de este gobierno- podemos deducir que, desde el destape del caso Libra y la causa de corrupción de la Agencia Nacional de Discapacidad, pasando por los viajes del Jefe de Ministros (más las casas, las reformas, la escribana, la cascada, la falta de transparencia en sus declaraciones juradas, etc) que hoy se consolida con su ingreso al Régimen de Inocencia Fiscal (es decir, no tiene que dar explicaciones sobre el aumento de su patrimonio), podemos augurar que la encuesta del próximo mes seguirá siendo una preocupación de la ciudadanía porque lejos de ofrecer mayor transparencia, el gobierno parece estar más preocupado por tapar esos baches sin demasiadas explicaciones.

La grieta emocional

La encuesta desnuda también una división que ya no es meramente partidaria, sino visceral. Cuando se le pregunta a la gente qué le genera Milei, el país se divide en dos:

No hay grises. No hay lugar para la tibieza de las avenidas del medio.

En ese ecosistema de extremos, los fusibles del relato empiezan a mostrar signos de fatiga de material. Que los principales funcionarios hayan crecido en su imagen negativa (Manuel Adorni y Karina Milei); el ministro de Economía, Luis Caputo, a quién Milei le otorga el éxito de su gestión tenga una imagen positiva de apenas un 27%; nos indica que los encargados de defender el modelo se encuentran bastante devaluados y, por lo tanto, podemos intuir que el relato se vuelve insostenible en el mediano plazo.

El laberinto del 2027

Falta una eternidad para las presidenciales de 2027, pero a la vez está a la vuelta de la esquina -quienes dedican su vida a la política van a coincidir con esta afirmación-. El tablero muestra un empate técnico que debería encender alarmas en la Casa Rosada: un 25% votaría al Peronismo y un 24% a La Libertad Avanza. Por su parte, el PRO quedó reducido a un raquítico 5%.

Sobre estos datos hay algunas consideraciones. Que el panorama electoral esté tan parejo en ambas fuerzas opositoras le da una esperanza al oficialismo: si estos datos se repitieran en la elección presidencial ambas fuerzas debería dirimir en ballotage y la historia indica que frente a una segunda vuelta el peronismo siempre pierde (para muestras están los resultados de las últimas elecciones presidenciales en donde en primera vuelta ganó Massa pero, como no le alcanzó con el porcentaje, terminó perdiendo en segunda frente a Milei).

Por otro lado, la estrategia del PRO de haber acompañado desde el minuto cero a la gestión de Milei, incluso de haberse licuado en ella, lo deja en un lugar completamente marginal. Lo que la UCR fue para le gestión de Cambiemos, hoy lo es el PRO para la gestión de LLA.

Descontento generalizado

Los niveles de satisfacción con la política y las instituciones son bajos, mientras el Poder Ejecutivo cosecha el 25%, el Congreso tiene porcentajes también bajos: el Senado (18%) sube 2 puntos respecto a la medición anterior y Diputados permanece estable con el 15%. En tanto, Poder Judicial cae a 19% (-1 punto).

Por otro lado, el 58% de los argentinos percibe de forma retrospectiva que el país empeoró respecto al año pasado. Ahora, si la consulta es cómo percibe el futuro, el 28% considera que mejorará, mientras que el 43% cree que emporará.

Finalmente, y haciendo foco en los principales dirigentes: Patricia Bullrich es la dirigente con mayor imagen positiva (38%), seguida por Javier Milei (33%), que cae 2 puntos respecto a la medición anterior. En cuanto a las figuras de la oposición la lista la encabeza Cristina Fernández de Kirchner, seguida por Axel Kicillof (31%) y Myriam Bregman (30%).

Udesa Espop – junio 2026 by San Fernando Nuestro

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