HISTORIA

Lanusse y Martín Fierro: un rincón de nuestra ciudad con semillas traídas por Sarmiento

Lanusse y Martín Fierro: un rincón de nuestra ciudad con semillas traídas por Sarmiento

Por Sabrina García

Caminar por las calles de San Fernando a veces nos regala un pasaje hacia nuestro pasado a partir del cual se abren allí historias sobre los orígenes de nuestra ciudad. En esta oportunidad el punto de partida es Lanusse y Martín Fierro donde un monolito nos recuerda que allí creció un eucaliptus, cuyas semillas fueron traídas por Domingo Sarmiento en 1858.

En 1858 no existía nuestro país tal como lo conocemos en la actualidad. Por aquel entonces funcionábamos política y administrativamente bajo la Confederación Argentina quien era gobernada por Santiago Derqui. Domingo Faustino Sarmiento era senador y jefe del Departamento de Escuelas de la Provincia de Buenos Aires, que no formaba parte de la Confederación.

Entre los años 1845 a 1847 Sarmiento recorrió Montevideo, Río de Janeiro, Francia, España, Argel, Italia, Alemania, Suiza, Inglaterra, Estados Unidos, Canadá y Cuba. Seguramente en su extenso viaje pudo conocer el árbol eucaliptus, un árbol originario de Australia, que fue llevado a Francia y luego difundido por Europa.

Semillas del eucalitus glóbulus fueron introducidas a nuestro país por Domingo Sarmiento en 1858. Algunas de ellas fueron plantadas en una quinta de San Fernando.

eucalyptus sarmiento1942Al celebrarse el centenario de la plantación (1958), uno de esos ejemplares fue elegido “por su exuberancia y belleza” y se declara árbol  histórico por Decreto Nacional N° 5623 [Gilardoni, A. (1987): Hitos históricos de San Fernando Tomo II, Ocruxaves, San Isidro (Provincia de Buenos Aires)].

El trámite para la declaración del eucalipto como Árbol Histórico se inició el 25 de agosto de 1958, firmado por Alberto Palcos, que presidía el Instituto Sarmiento de Sociología e Historia.

Pasaron los años, y quizá por su emplazamiento en propiedad privada, nadie se ocupó del árbol. El ejemplar sufrió varios incendios y finalmente cayó destruido.

El 12 de febrero de 1969, una carta de lectores en el diario La Prensa firmada por H. Resia reavivó la cuestión. El lector expresaba su asombro debido a que el árbol histórico desde hacía aproximadamente seis años ya no estaba en pie, que se veía el inmenso tronco destrozado y quemado en partes y que la placa que había sido colocada para conmemorar su centenario no estaba.

El 19 de febrero el agrimensor M. J. Sackmann, quien en 1962 había remitido una carta al diario y que no había sido publicada, copió su texto en una nueva publicación. Decía que unos clientes suyos que habían adquirido la quinta Lanusse en San Fernando, le encargaron la subdivisión en lotes para su venta. La casa iba a ser demolida. El agrimensor practicó la mensura pero comenzó a estudiar alguna solución para salvar dentro del loteo al gran eucalyptus que hacía muy pocos meses el gobierno había declarado monumento histórico. Su proyecto requería el desvío de una calle, por lo que lo presentó ante las autoridades municipales y provinciales para su aprobación. Al cabo de seis u ocho meses lo consiguió, estipulándose que el árbol siguiera en pie en una pequeña plazoleta proyectada a ese efecto.

La casa, afortunadamente, se salvó por haber sido adquirida por un extranjero que decidió conservarla y restaurarla.

El agrimensor continuaba diciendo que en 1962 debió volver al terreno para su amojonamiento y entonces encontró el árbol caído, que había sido quemado en su base unos muchachones para divertirse y que además se habían robado las placas de bronce.

Eucalyptus caído

Eucalyptus caído

La Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos respondió finalmente el 11 de julio de 1969, diciendo que ante la irremediable extinción del árbol, resolvía la eliminación del mismo del registro de los bienes declarados.

En el año 1970 el escritor, Alberto Gilardoni, realizó las gestiones ante el Municipio de San Fernando, gobernado por aquel entonces por el intendente y capitán de Navío, Edgardo Andreuw, para instalar un monolito en memoria del ejemplar y que contiene en su interior un trozo del árbol destruido.

El monolito fue colocado primero en Martín Fierro 2350 pero en la actualidad se encuentra ubicado a escasos metros, en Lanusse casi esquina Martín Fierro donde, hasta el año 2019, había dos ejemplares gemelos al histórico.

El monolito posee la leyenda: “En este sitio creció un ejemplar de eucaliptus glóbulus, proveniente de las primeras semillas introducidas al país en 1858 por D. Domingo F. Sarmiento, declarado árbol histórico por Decreto Nacional N° 5623 del año 1958. Este monolito contiene un trozo del mismo. Homenaje de San Fernando a Sarmiento en el Día del Árbol. 11/9/1970”.

De los tres eucaliptus plantados en la Quinta Lanusse sólo queda en pie uno y en su base se ubica el monolito con una placa de mármol blanco, con el fiel reflejo del deterioro producto del paso del tiempo, y la leyenda propuesta por el escrito sanfernandino, Alberto Gilardoni.

*Fuente consultada: Blog de la paisajista Laila Huber y el libro Hitos históricos de San Fernando Tomo II de Alberto Gilardoni


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