by Sabrina Garcia | 20 febrero, 2026 4:08 pm
Carta del P. Juampi Jasminoy*
En estos días he leído y escuchado en distintos ámbitos —incluidas las redes sociales— duras críticas y descalificaciones hacia Javier Madanes a raíz del cierre de la empresa Fate S.A.
Como amigo y como testigo directo de su trayectoria humana y social, considero necesario aportar una mirada distinta, basada en hechos concretos.
Uno de esos hechos es su compromiso con la educación de los niños y jóvenes más humildes. En plena crisis del año 2002, convencido de que allí se juega el futuro de una sociedad, donó el terreno, financió la construcción y sostiene hasta hoy el funcionamiento de un colegio de jornada completa y gratuito: el Colegio Madre Teresa. Allí asisten más de 1.300 alumnos de los barrios más vulnerables de Virreyes, recibiendo una educación de calidad que ha transformado de manera concreta la vida de familias históricamente postergadas. El colegio fue reconocido entre los diez mejores colegios del mundo.
Ese mismo compromiso se expresó en el deporte. En 2003, cuando comenzaba el Virreyes Rugby Club, autorizó que más de 300 chicos de los sectores más humildes de San Fernando pudieran ingresar a la fábrica para entrenar, jugar y formarse en valores. Cientos de jóvenes y sus familias encontraron allí contención y oportunidades. Muchos de aquellos jóvenes, hoy dirigentes y entrenadores, recuerdan que el club “los sacó de la calle” y les abrió un horizonte distinto.
Estas iniciativas no fueron hechos aislados. Quienes lo conocemos sabemos que, además de estas obras, ha sostenido de manera constante, silenciosa y lo sigue haciendo, múltiples acciones solidarias, educativas y sociales.
Doy fe de que desde hace años trabaja para sostener la empresa Fate SA , aún en un contexto industrial cada vez más complejo.
Como creyente, estoy convencido de que la dignidad del trabajo y la responsabilidad social no se miden solo por balances o resultados, sino también por el bien sembrado, muchas veces en silencio. Dar testimonio de la verdad, aún cuando no sea cómoda, es también una forma de cuidar el bien común. Desde esa convicción comparto estas palabras, con respeto, con dolor por la situación y con esperanza.
Nadie con responsabilidad social puede desear el cierre de una fuente de trabajo ni la pérdida de una empresa construida con esfuerzo familiar a lo largo de generaciones. Por eso, frente a versiones parciales y agravios injustos que circulan sobre su persona, sentí la necesidad de compartir este testimonio, con la convicción de que el debate público merece basarse en una mirada honesta y completa sobre las personas y sus trayectorias.
(*) Juan Pablo Jasminoy. Fundador, director General y Pastoral del Colegio Madre Teresa
Source URL: https://www.sanfernandonuestro.com.ar/wp/lo-que-no-se-dice-de-javier-madanes/
Copyright ©2026 San Fernando Nuestro unless otherwise noted.