OPINIÓN

Once años

Sabrina García

Por Sabrina García*

Tengo once años y estoy tirado en el piso. Me arde el cuerpo, me quema por dentro. Tengo miedo, pienso en mi abuela. Necesito su abrazo, que me diga al oído que todo va a estar bien. Necesito su amor, su protección, que me lea un cuento, esos que por ‘hacerme el grande’ no quiero escuchar. Hoy sí quiero, no quiero jugar a ser grande, quiero ser un nene y que todavía me cuiden.

Con Juan estábamos jugando, como cualquier pibe del barrio. Creyéndonos que somos grandes, que el mundo está a nuestros pies. Los otros nos arengan y nosotros reímos.

Ya habíamos jugado suficiente, los dos estábamos cansados. ‘La abuela se va a enojar porque llego tarde’, pensé pero nadie nos quita la alegría de aquella noche. ¡Cómo nos divertimos! El viento nos vuela el pelo. Venimos zigzagueando, recordando cómo levantamos polvo con la moto. De repente todo fue muy rápido. Ruidos de motos, disparos.

No sé qué pasó pero estoy acá, tirado en el asfalto. Tengo miedo. Mi abuela se va a enojar. El cuerpo me quema, quiero pedir ayuda pero las palabras no me salen. Quiero llorar. Estoy solo y eso me asusta mucho. Escucho gritos pero nadie me ayuda. ¿Me estarán viendo?

Ahora la que llora es mi abuela. Ellos le dijeron que veníamos con Juan en ‘actitud sospechosa’ y por eso tiraron.

Hoy quiero escucharla contarme un cuento, decirle que estábamos volviendo, que jugamos algunas picadas y nos divertimos mucho. De nada importa lo que podía decir, ya no estoy para contarlo. Tenía once años.

(*) Sabrina García. Periodista. Directora de San Fernando Nuestro. En Twitter @garciasabri


  1. Graciela
    Graciela 10 marzo, 2018, 13:18

    Muy triste
    Me quedo triste pero es asi el sentimiento de los niños.gracias pero estoy llorando

    Reply this comment

Escribí un comentario

Tu e-mail no será publicado.
Los campos obligatorios están marcados con*


6 + 1 =