Un barrio privado en plena Reserva de Biósfera

by Sabrina Garcia | 9 octubre, 2014 12:10 am

En plena Reserva de Biósfera, sobre el arroyo Durazno, se alza un barrio cerrado privado de 105 hectáreas. Son 52 lotes “chacras”, y así lo promociona la empresa EIDICO[1]: “Este complejo está compuesto por 52 lotes distribuidos en 105 ha de tierra pura y virgen, con una laguna interior y una correspondiente isla de uso común, bosques naturales y plantaciones de álamos. Además de las costas sobre el río y la laguna, que a su vez hacen de acceso a los lotes, cuenta con 15 km de circuitos de paseos que serpentean entre la vegetación más silvestre”.


Esta urbanización cuenta ya con diez casas construidas, y desde adentro de la empresa reconocen que se trata de un fracaso comercial: “Es un barrio terminado, nunca existió una clausura, pero no fue algo exitoso, de hecho fue bastante clavo durante mucho tiempo ya que sólo se consiguió que llegue la electricidad nada más”, confesó a este medio una persona desde el interior de la desarrolladora de barrios privados.

EIDICO es la compañía que más countries ha construido en el país, sobre todo en los humedales de la zona norte de Buenos Aires. Acusada de irregularidades en la adquisición de terrenos, de construir sobre cementerios indígenas, de amenazas y de expulsar pobladores, cuenta con este emprendimiento en una zona que dice estar “protegida”.

La urbanización Colony Park, en la primera sección de islas, fue rechazada en su momento por la justicia, los organismos provinciales del medio ambiente y el municipio de Tigre debido al desastre que ha hecho con sus remociones de tierras, dragados descomunales, lagunas artificiales, además del impacto social que provocaron. Entonces, ¿cómo es posible que la reglamentación de la Reserva de Biósfera diga que todo eso se puede hacer?

El decreto 1303/00 dice, entre otras cosas, en cuanto a las urbanizaciones: “Cota y Nivel: La totalidad de la superficie destinada al emprendimiento y sus vías de acceso deberá ser elevada mediante ejecución de recintos y refulado a una cota no inferior a la establecida en el artículo 15”. Cuando se lee el artículo 15, es cuando nace la gran sorpresa: “Se considerará el terreno apto para el parcelamiento cuando cumpla con las siguientes condiciones: -macizos rodeados de calles: el terreno deberá tener una cota mínima que sobrepase las alturas de las mareas extraordinarias de frecuencia anual en por lo menos dos veces y media y disponer pendientes de desagües superficiales”. (la cota mínima sugerida por este artículo es de 3.75 m.).

El artículo 20 expresa: “cuando se proyecten calles, caminos, senderos públicos o vías navegables artificiales (canales) deberá determinarse las superficies que estos ocupan (…) las calles tendrán un ancho mínimo de 15 metros…” . 

Es decir, todo lo que fueran en su momento las razones para abortar el Colony Park (rellenos, canalización, lagunas, calles) estaría permitido en la Reserva de Biósfera de San Fernando, de acuerdo a sus reglamentos.

Fuente: Boletín Isleño

Endnotes:
  1. EIDICO: http://www.eidico.com.ar/barrio_eldurazno.html

Source URL: https://www.sanfernandonuestro.com.ar/wp/un-barrio-privado-en-plena-reserva-de-biosfera/