{"id":26582,"date":"2016-09-16T10:58:32","date_gmt":"2016-09-16T13:58:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.sanfernandonuestro.com.ar\/wp\/?p=26582"},"modified":"2016-09-16T10:58:32","modified_gmt":"2016-09-16T13:58:32","slug":"furia-sociologica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sanfernandonuestro.com.ar\/wp\/furia-sociologica\/","title":{"rendered":"Furia sociol\u00f3gica"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.sanfernandonuestro.com.ar\/wp\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1-Esteban-De-Gori-e1417383721410.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-1452\" src=\"http:\/\/www.sanfernandonuestro.com.ar\/wp\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/1-Esteban-De-Gori-e1417383721410.jpg\" alt=\"Esteban De Gori\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Por Esteban De Gori*<\/strong><\/p>\n<p>Del 2001 hay una generaci\u00f3n de \u201cveteranos de guerra\u201d. Muchos de nosotros recibimos una medalla por participar de esa hecatombe social. Muchos fuimos testigos de una convulsi\u00f3n jam\u00e1s imaginada. Los actores en la calle. Desparramados. La ca\u00edda y disoluci\u00f3n de un gobierno. El vac\u00edo. Nunca pensamos ese desenlace.<\/p>\n<p>El capitalismo contempor\u00e1neo -con sus cr\u00edticas y padecimientos- puede convertirse en una precaria zona de confort o de resignaci\u00f3n para muchos. Los actores poseen memorias de sucesos y trayectorias que los ubican en el \u201cmapa\u201d y que les ofrecen un saber para su vida presente y futura. Pero no es el futuro. Son seguridades que se imaginan en continuidad. Ese saber no es conocer lo que vendr\u00e1, ni siquiera garantiza que puedan sortear una crisis. Hacen lo que pueden con lo que tienen. No es f\u00e1cil reconstruir un GPS social y pol\u00edtico cuando el orden est\u00e1 ca\u00eddo.<\/p>\n<p>Aprendimos r\u00e1pidamente sobre lo contingente y sobre la fragilidad. No solo la academia, sino los ciudadanos. Nos dimos un ba\u00f1o r\u00e1pido de posmodernidad y globalizaci\u00f3n. Las ciencias sociales y la sociolog\u00eda -extra\u00f1adas- saltaron a la palestra de manera renovada. Hab\u00eda algo que explicar m\u00e1s all\u00e1 de las pol\u00edticas de exclusi\u00f3n, el aumento de pobreza, la l\u00f3gica de las instituciones, los piqueteros y las formas de la representatividad: la crisis del orden post recuperaci\u00f3n democr\u00e1tica. Sin saberlo, est\u00e1bamos ante la presencia de un nuevo laboratorio pol\u00edtico. Est\u00e1bamos en estado de ebullici\u00f3n.<\/p>\n<p>El bipartidismo que hab\u00eda sorteado asonadas militares, hiperinflaci\u00f3n y la consolidaci\u00f3n del orbe neoliberal no pudo \u201cblindarse\u201d ante el 2001. Se cay\u00f3 el muro del Pacto de Olivos, nuestro muro socialdem\u00f3crata. Las subjetividades se expresaron en las calles con una multidimensionalidad inusitada. Sintieron que su desafiliaci\u00f3n a ciertas instituciones (partidos, sindicatos, asociaciones, iglesias) no era parte de un abstracto recetario sociol\u00f3gico preocupado por el neoliberalismo y la globalizaci\u00f3n. Apareci\u00f3 en la vida cotidiana. La furia era contra eso. Era una furia sociol\u00f3gica. No era una revoluci\u00f3n en marcha. Era una furia por querer ser \u201ccontenidos\u201d, \u201creparados\u201d y \u201cordenados\u201d. No sent\u00edan nostalgia pero ten\u00edan una memoria de instituciones que resolv\u00edan problemas y demandas.<\/p>\n<p>II<\/p>\n<p>Estall\u00f3, entonces, la memoria institucional y estatal de la Argentina y de sus ciudadanos. La imaginaci\u00f3n sociol\u00f3gica \u2013como ejercicio ciudadano de colocar los problemas singulares en perspectiva contextual- oper\u00f3 brutalmente. Aunque nadie los conociera, el 2001 fue un curso r\u00e1pido de Wrigth Mills y otros autores. Un vasto n\u00famero de personas intu\u00eda que las desdichas personales ten\u00edan que ver con la situaci\u00f3n general y no con sus competencias individuales. Esta percepci\u00f3n hizo posible la conexi\u00f3n de los individuos con las ciencias sociales. Fue un romance fugaz, pero a\u00fan as\u00ed, las reflexiones sociol\u00f3gicas contempor\u00e1neas parec\u00edan estar en la calle. Ibas a comprar fruta y el verdulero te hablaba del FMI, la pobreza y el \u201cdesmadre\u201d piquetero. Algunos taxistas te ense\u00f1aban lo f\u00e1cil de \u201cponer orden\u201d. Todos buscaban la \u201cpalabra justa\u201d y una soluci\u00f3n para un pa\u00eds o, m\u00e1s bien, una arena movediza.<\/p>\n<p>La crisis parec\u00eda haber develado una adecuaci\u00f3n \u2013precaria e inestable, pero asociaci\u00f3n al fin- entre reflexiones y realidad. La sociolog\u00eda se volvi\u00f3 \u201csociolog\u00eda de proximidad\u201d. La hecatombe nos oblig\u00f3 a \u201cdescender\u201d al actor, a escucharlo y comprender sus contingencias. En el camino tuvimos que desechar leyes, trayectorias lineales y escenarios f\u00e9rreos. All\u00ed se estableci\u00f3 un gesto de indagaci\u00f3n que impulsa a\u00fan hoy a la reciente generaci\u00f3n de soci\u00f3logos y soci\u00f3logas. Se trat\u00f3 de un punto de partida.<\/p>\n<p>III<\/p>\n<p>En una entrevista radial, Juan Carlos Portantiero \u2013uno de los \u00faltimos mohicanos de la sociolog\u00eda argentina- indicaba que el colapso financiero y la crisis social hab\u00edan puesto en la calle a los piqueteros y a la clase media rebelada. Fue una relaci\u00f3n precaria. Una relaci\u00f3n entre desconfiados. Este paisaje social her\u00eda de muerte el bipartidismo y algo de lo concebido hasta esos d\u00edas. \u201cFin de \u00e9poca\u201d, remarcaba. La situaci\u00f3n fue novedosa, incierta y angustiante. Se pensaron mil ingenier\u00edas institucionales para clausurar el vac\u00edo y la fragilidad.<\/p>\n<p>Todo ello, bajo los ojos de ciudadanos, muchos de ellos tele-espectadores y tele-expectantes. La TV mostraba im\u00e1genes y el conurbano parec\u00eda Kabul. Tengo escenas de Virreyes, San Fernando, con su avenida principal totalmente saqueada, arrasada por tipos que cruzabas todos los d\u00edas, llorada por peque\u00f1os comerciantes que se disfrazaban de cowboys para infundir algo de autoridad. \u201cPaso un mal\u00f3n diab\u00f3lico\u201d, me dijo la madre de dos amigos que hab\u00edan participado del saqueo. Despu\u00e9s, ven\u00eda el silencio de calles vac\u00edas. Esperando que hable \u201cla pol\u00edtica\u201d, que hable alguien. Que se vayan pero que vengan y arreglen esto.<\/p>\n<p>Fueron d\u00edas de furia. Creo que la sociolog\u00eda deber\u00eda hacer memoria de sus \u201cmemorias sociol\u00f3gicas\u201d. All\u00ed se encuentran partes de su territorio cognitivo. El 2001 fue y sigue siendo un universo en s\u00ed mismo. Demasiado vapuleado y venerado. Un laboratorio de laboratorios. La primavera argentina del siglo XXI.<\/p>\n<p>IV<\/p>\n<p>Cuando le preguntaron sobre el futuro a Portantiero, este contest\u00f3 con una frase del dirigente italiano Massimo D\u00b4Alema: <em>\u201ccon las marchas no se hace gobierno\u201d<\/em>. Hab\u00eda que gobernar un nuevo escenario. Hab\u00eda que rearmar la representaci\u00f3n. De alguna manera, la pol\u00edtica ten\u00eda que volver.<\/p>\n<p>(*) Esteban De Gori. Sanfernandino. Doctor en Ciencias Sociales (UBA), Investigador CONICET, Profesor en la Universidad Nacional de San Martin y docente de la Universidad de Buenos Aires. Autor del libro: \u201cLa Rep\u00fablica Patriota: Traves\u00edas de los imaginarios y de los lenguajes pol\u00edticos en el pensamiento de Mariano Moreno\u201d. En Twitter @edegori<\/p>\n<p>Nota publicada en\u00a0Margenes (Universidad de San Mart\u00edn)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Esteban De Gori* Del 2001 hay una generaci\u00f3n de \u201cveteranos de guerra\u201d. Muchos de nosotros recibimos una medalla por participar de esa hecatombe social. Muchos fuimos testigos de una<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":26583,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[95],"tags":[],"class_list":["post-26582","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.sanfernandonuestro.com.ar\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26582","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.sanfernandonuestro.com.ar\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.sanfernandonuestro.com.ar\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sanfernandonuestro.com.ar\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sanfernandonuestro.com.ar\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26582"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.sanfernandonuestro.com.ar\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26582\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sanfernandonuestro.com.ar\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/media\/26583"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.sanfernandonuestro.com.ar\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26582"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sanfernandonuestro.com.ar\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26582"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sanfernandonuestro.com.ar\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26582"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}