INFORMACIÓN GENERAL
Por la pérdida del poder adquisitivo un 20% de los jóvenes de zona norte dejó el secundario
Por Sabrina García
El Gobierno nacional dio de baja 231.542 asignaciones universales por hijo en los últimos meses. Las bajas, según explica un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), están relacionadas con incumplimientos en la presentación de la documentación necesaria para conservar este derecho y que ello se produjo porque en los últimos dos años cerca del 20 por ciento de los estudiantes dejaron el secundario por la pérdida del poder adquisitivo en sus familias.
Para el realizar el informe, el CEPA tuvo en cuenta los datos aportados por el Boletín Mensual de ANSES, con vigencia hasta marzo 2017. Allí se desprende que en abril de 2016 se incorporan solamente 203.090 nuevos niños beneficiarios en el SUAF1, es decir, apenas un 39% del total anunciado por el presidente Macri en cuanto a la incorporación de los hijos de los trabajadores monotributistas al régimen de Asignaciones Familiares. En marzo último se redujo el número a 3.749.213. Es decir 231.542 menos jóvenes sin esta pensión.
El informe establece que las bajas producidas en la AUH “están relacionadas esencialmente con incumplimientos en la presentación de documentación” y señala que “en el relevamiento de secundarios del Conurbano bonaerense – en Tigre, San Fernando, San Martin y San Isidro -en los últimos dos años dejaron el secundario aproximadamente un 20% de los estudiantes”.
Entre las razones que establece el informe se detalla: “Dejaron de percibir becas, cuestiones laborales, y embarazo adolescente. Asimismo, de diversas salas de salud de la provincia indican que la ‘deteriorada situación económica’ impacta en menores controles de salud de los niños, por lo que dichas familias no cuentan con la libreta sanitaria al día”, publicó el CEPA.
“Los programas sociales, como es el ingreso canalizado a través de la Asignación Universal por Hijo, no sólo constituyen derechos del conjunto de los niños/as y adolescentes menores de 18 años, sino que tienen un relevante efecto económico, que impacta positivamente en la expansión de la demanda agregada –vía consumo- y deriva en mayores niveles de crecimiento económico”, explica el informe.
Y agrega: “Los sectores beneficiarios de AUH, dada sus características de inserción en el mercado de trabajo y bajos ingresos (desempleados, en la informalidad, o monotributistas) detentan una elevada propensión al consumo, es decir, destinan para el consumo gran parte de sus ingresos. Cuando se revisan los datos de la caída de las ventas minoristas o de las ventas en supermercados, se comprueba que las actividades más golpeadas por esta caída del poder adquisitivo tienen que ver con los consumos básicos”.

