POLÍTICA
Homenaje del Club 8 de Octubre a un trabajador desaparecido
Se inauguró una placa y se bautizó el estadio del Club Social, Cultural y Deportivo 8 de Octubre con el nombre de Mauricio Villalba, vecino del barrio, detenido y desaparecido el 25 de mayo de 1976.
El Club Social, Cultural y Deportivo 8 de Octubre llevó a cabo la jornada “Mauricio Villalba vuelve al Barrio”, en donde se colocó una placa conmemorativa y se dio nombre al Estadio en homenaje al vecino del barrio y trabajador del astillero Astarsa, detenido y desaparecido a sus 45 años, en la calle 27 y Estrada. A solo dos cuadras del Club.
En el marco del mes de la Memoria, la jornada fue organizada por la Comisión del Club junto a la Comisión de la Memoria, la Verdad y la Justicia de Zona Norte. Con la participación de sus hijos Graciela, Eva y Alejandro Villalba; nietos y sobrinos de Mauricio; quienes autorizaron para que se bautizara al estadio con su nombre.
La motivación de reivindicar a Don Mauricio, el ‘gordo’, padre de 6 hijos, trabajador y delegado en Astilleros Astarsa, se basa en la necesidad de mantener fresca la memoria del barrio. Mauricio participó en el gremio naval, trabajó en Sánchez y en otro par de astilleros más. “En el Fondo de Virreyes vivía comprometido con las problemáticas del barrio, era, además un gran futbolista y precursor de la formación de equipos de la zona. Es un ejemplo a seguir, por ser una gran persona y solidario, por su militancia y por ser un excelente padre”, indicaron desde el Club 8 de Octubre.
Todo esto se vio reflejado este sábado durante la actividad, donde se realizó la colocación de siluetas con los nombres de desparecidxs de zona norte en el alambrado del club. Con los testimonios de Rufina Gastón y Adriana Taboada, integrante de la Comisión por la Memoria; de sus hijos, Graciela (También integrante de la Comisión por la Memoria) y Alejandro.
El presidente del Club 8 de Octubre, Horacio Rodríguez, agradeció el acompañamiento de la familia y de organismos de DDHH, destacando la importancia de la Memoria, la Verdad y la Justicia como pilar de las generaciones que apuesta a democracia. “Que nunca más nos vuelva a suceder un genocidio como el que fue llevado a cabo por la última dictadura militar”, mencionó.
“Mauricio vuelve al barrio, aunque nunca se fue, ahora vino para quedarse para siempre. Está presente en cada uno de nosotrxs”, expresó Horacio.
La placa conmemorativa y el estadio fue bendecido por el sacerdote Jorge Marengo párroco de la Iglesia “Nuestra Señora de Carupá”, junto al sacerdote del barrio el Padre Agustín Mertens.
Fuente: Club 8 de Octubre

