CULTURA
Este sábado se presenta La Pilarcita en el Teatro Otamendi
Noviembre comienza en el Teatro Otamendi con la obra La pilarcita de María Marull y protagonizada por Agustina Cabo, Julia Catalá, Mercedes Moltedo y Julián Rodríguez Rona. Las entradas están a la venta en www.teatrootamendi.com o en la boletería (Sarmiento 1477).
El guion narra la vida de Selva y Horacio, quienes llegan a un pueblo correntino en busca de un milagro y se vinculan con Celina y Celeste, dos jóvenes locales. En su camino, Selva entabla una inesperada amistad con Celeste mientras preparan una ofrenda a la santita popular “La Pilarcita” que podría cambiar sus destinos.
La historia de la santa
Pilar Zaracho tenía cuatro años el 12 de octubre de 1917, cuando viajaba junto con sus padres en un carruaje tirado por bueyes por un camino de arena. La familia se estaba mudando de Mercedes a Concepción de Yaguareté Corá, en Corrientes. La nena llevaba con ella una muñeca de trapo para jugar durante el viaje y, cuando faltaban 30 kilómetros para llegar a Concepción, la muñeca se le cayó de las manos y fue a parar a la ruta. En el intento por recuperarla, por salvarla, por no perderla, Pilar cayó del carruaje. Murió aplastada por una de las ruedas.
La historia dice que fue allí mismo que su padre puso una cruz y que desde que comenzaron a recordarla se iniciaron los milagros que convirtieron el recuerdo en veneración. El lugar hoy es el Paraje Cerro Pitá -en los Esteros del Iberá, a casi 200 km. de Corrientes capital- y año a año, cada 12 de octubre llegan hasta allí miles de peregrinos que van a pedirle a Pilar, La Pilarcita, por su dolor o por el dolor de los que aman.
La Pilarcita de María
Un pueblo del interior de Corrientes, calor de ahogo. Un patio, una pelopincho mínima, sábanas colgadas, un juego de jardín blanco, de hierro y con firuletes. Una joven intenta estudiar, otra se pasea en bikini rosa, habla y habla y de noche cose el traje de plumas que la tiene ilusionada. Es el que va a usar en la comparsa, en apenas unas horas. A un costado, un altar colmado de muñecas.
El lugar es una posada muy modesta, las chicas (Celina es la estudiante, Celeste, la inocente charleta) se encargan de atenderla. Hernán, el hermano de Celina, dejó el pueblo pero cada tanto vuelve y busca con esfuerzo seguir pareciendo local. Una pareja acaba de llegar a la posada desde Santa Fe. Horacio, el hombre, no sale de la habitación, pero Selva, que vino con él, entra y sale para atenderlo. Se la ve desesperada y superada por la situación.
Él está enfermo; ella no es su esposa pero abandonó lo que era su vida antes de conocerlo para estar a su disposición. Fue Selva quien tuvo la idea de viajar a Corrientes para pedirle a La Pilarcita que haga el milagro de salvarlo. Como a la niña santa hay que llevarle una muñeca y Selva no trajo ninguna, Celeste le ofrece ayudar: va a coser una muñeca para que la mujer la lleve como ofrenda.
La obra se presenta el próximo sábado en el Teatro Otamendi (Sarmiento 1477, San Fernando). Entradas a la venta en la boletería o en el siguiente link.

