OPINIÓN

El peronismo le debe una propuesta a San Fernando

Alberto Esteban

Por Alberto Esteban* 

Un fin de verano cargado de hechos de repercusión social y política: la agresión de Obama a Venezuela, los “aprietes” mediáticos y políticos al Partido de los Trabajadores en Brasil, la muerte del fiscal concurrente a la Embajada de los EE.UU, el conocimiento de la afición a la “noche gatuna” y a cuentas bancarias en el exterior por parte del fallecido fiscal Nisman, la extensión del Plan Progresar-auténtico programa revolucionario para los jóvenes-, la preocupación de la jueza Arroyo Salgado por cobrar el seguro de vida de su ex esposo a cualquier costo, la entrega de los radicales al PRO a cambio de cargos en cualquier lado, la debacle ¿definitiva? del pibe de Tigre, los fallos del juez Griesa autorizados por los fondos “buitres” (justicia del 1er. mundo), los actos por el Día de la Memoria, Verdad y Justicia, la postulación de Julián Dominguez como precandidato a gobernador de la Provincia, el fallo de la Cámara avalando al juez Rafecas que demostró que la denuncia de Nisman contra la Presidenta y el Canciller no tenía nada de nada, el “choreo” internacional del HSBC. Todo sorprendente y al mismo tiempo parte de la vida diaria del “país que quiere ser normal” pero no lo quieren dejar ser.

El hecho sorpresivo

Entre todo el acontecer hay un hecho que sorprende – negativa, desesperadamente a unos cuantos- y satisface -con mueca de sonrisa socarrona- a muchos más: se reafirma el liderazgo político excluyente de Cristina Fernández de Kirchner en términos de continuidad del proyecto político de crecimiento económico, inclusión e integración social, con una adecuada inserción internacional según los intereses nacionales.

Continuidad de gestión hasta el 10 de Diciembre y trayectoria estratégica a partir de esa fecha, que no es mas que reconocimiento a la autoridad ganada por la Presidenta y que han hecho público casi todos los pre-candidatos a Presidente del Frente para la Victoria.

Taiana, Rossi, Randazzo, Anibal F., Urribarri y los pre-candidatos a gobernadores -Dominguez, Bossio, Mussi y Espinoza- han señalado que la etapa política-institucional que se avecina en el país estará también iluminada por la visión integradora con que la Presidenta analiza las complejidades mundiales, continentales y nacionales.

Y Cristina ¿qué lugar ocupa?

Estamos en vísperas de un hecho novedoso en la historia del peronismo en el período democrático iniciado en 1983: la persona que conducirá al peronismo y a sus aliados kirchneristas no será la misma que ejercerá la Presidencia de la Nación.

Situación abierta a la recreación de una construcción cultural y política que ensamble la gestión diaria y puntual del gobierno con la atenta mirada reflexiva y creativa que devele los interrogantes y caminos que se abren en un mundo de interdependencia creciente, con liderazgos y autonomías de conductas nacionales y regionales hasta ahora no previstas, con diálogos y acuerdos entre ¿enemigos irreconciliables?, y con pueblos y gobiernos de nuestro Sur “limados” permanentemente en sus objetivos y métodos libertadores por el imperio del Norte. Y sin dejar de prestar atención a la protección política e ideológica del entramado social inclusivo del que nos preciamos los argentinos, todo ello expresado organizativamente por la profundización de un trasvasamiento generacional definido por el Gral. Perón, ejecutado por Néstor y Cristina y todavía cuestionado por parte de dirigentes territoriales.

Por supuesto que hablamos de la “mochila” de CFK en términos de tutelar los objetivos, los fines, ya que los medios, los procedimientos, corresponden al compromiso diario de la Administración del Estado.

Lo busco y no lo encuentro

He buscado en archivos periodísticos alguna afirmación del pre-candidato Daniel Scioli de reconocimiento a la conducción política del peronismo y kirchnerismo a partir del 10 de diciembre y no lo he encontrado. No sé si se ha expresado claramente al respecto: intuyo que se ha mantenido en su “agotadora” prudencia de no comprometerse en definiciones esclarecedoras, arrimando la bocha solo hasta afirmar su pertenencia al Frente para la Victoria.

Estas indefiniciones que expresan benéficas tensiones mas o menos soterradas en el peronismo y la sociedad, alcanzan muy relativa significación en la representación política por la presencia de otros protagonistas de fuerte impronta en lo nacional y provincial que reafirman el cuerpo de ideas centrales del peronismo: sus valores, sus convicciones, sus compromisos con la “Grandeza de la Nación” y la “Felicidad del Pueblo” en contraposición dialéctica con la sumisión de la decisión nacional a otros poderes y la “felicidad” determinada por las necesidades del poder económico. Reafirman, también, las metodologías de construcción y organización política encabezadas por el “Trasvasamiento Generacional” en un encadenamiento de incorporaciones sociales y etáreas a la vida económica, social y política y el reconocimiento a la “Conducción Política del Movimiento Nacional y Popular”, piedra basal en esta anomalía histórica que constituye el peronismo para los “bien-pensantes”.

San Fernando: algunas decisiones que generan esperanzas

Mientras la militancia peronista, corroída por la desconfianza, espera alguna propuesta que aspire a algo más que al reparto de concejalías, Andreotti avanza en la obscena intervención de los bolsillo vecinales sin rendir cuentas de la desproporcionada recaudación; continúa iniciando obras de infraestructura, necesarias algunas, pero sin ninguna planificación, ni información o participación vecinal; profundiza el endeudamiento del municipio con la compra desaforada de vehículos a través del leasing y somete a los habitantes más necesitados al olvido y al desprecio, negándoles atenciones de salud y de promoción social que son derechos de los sanfernandinos.

Campbell tiene centrada su estrategia en la “estrella ascendente” de Macri, condicionada por su limitada inserción social y el irrelevante papel desempeñado como concejal.

Mientras, el peronismo se debate en ser o no ser una alternativa política confiable para los vecinos, quienes en las elecciones generales de 2011 y 2013 nos dieron una señal indubitable sobre el agotamiento de la propuesta y por lo tanto la necesidad de iniciar una nueva etapa.

Aparece Amieiro promoviendo su “operativo volver” en el que se propone “proyectar el futuro de las nuevas generaciones” que es una forma elegante de decir “Ustedes los jóvenes todavía no están en condiciones…”. Esa autoreferencia a la conducción de un supuesto ¿proyecto colectivo? se torna muy poco creible para ser considerado como un curso apto de realización del “Trasvasamiento Generacional” que anuncia y ejecuta Cristina Fernández de Kirchner.

Pienso que la sed de reivindicación personal luego de las dos derrotas a las que condujo al peronismo nublan y oscurecen la conducta política del ex-intendente de forma tal que lo inducen a incumplir su compromiso público de no postularse como candidato: el sí, se cumple.

La aparición de la Matías Molle, expresando a funcionarios nacionales sin militancia territorial conocida hasta ahora y con pretendida vocación de poder, no resulta divergente -en mi opinión- con la formulación y arraigo de una propuesta política potente que el peronismo le debe a San Fernando.

Sin embargo, su actuación en las elecciones de 2013 en las que privilegió el acuerdo con su suegro (Amieiro) despreciando al resto del peronismo, se anota como una conducta a tener presente para evitar un nuevo contubernio familiar. Espero que algunos compañeros de larga trayectoria que participan en ese espacio sean los “anticuerpos” insobornables del riesgo anunciado.

En el camino de sumar visiones y voluntades, el “Somos San Fernando” como consigna suena como excluyente y muy poco humilde para intentar representar la diversidad social y política de la sociedad local.

Seguramente quien tendrá que hacer los mayores esfuerzos para sumar voluntades, dar dirección correcta a ellas, limar asperezas, reconocer motivaciones diversas y dar coherencia a una propuesta atrayente deberá ser Gustavo Aguilera, quien junto a otros compañeros, estuvo a la cabeza del único triunfo del peronismo sobre Massa-Andreotti en los últimos 4 años: la elección interna de diciembre del 2013.

Habiendo hecho pública su intención de querer ser intendente de San Fernando, deberá ganar las PASO y luego ponerse a la cabeza de un peronismo que reconozca a todos los protagonistas que puedan y quieran sumar a un San Fernando con inclusión social y participación plena de los ciudadanos.

Se abre pues una instancia electoral que solo expresa coyunturalmente el proceso irreversible del fin de una etapa de la vida política del distrito con el surgimiento de referencias que ocuparán el escenario de la vida pública por los próximos 20 años. Bienvenidas!

* Alberto Esteban. Lic en Sociología (UBA). Ex concejal


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