OPINIÓN

Relámpagos de verdad en los divanes

Félix Chiaramonte

Por Félix Chiaramonte *

San Fernando y Tigre significan, tal vez, la incorporación de nuevas experiencias luego de una niñez de continuas mudanzas. Con un comienzo tan diverso, llegar con esperanzas a estas ciudades que forman parte de un Delta, representó la oportunidad de otras palabras.

Los amigos y los ideales, las mujeres y los amores,
la secundaria y una facultad política.
El atrevimiento de desear, la costumbre de la perseverancia.
Sin demasiado más para aventurarme, pero nunca menos.
Las lecturas que orientan, las pasiones que extravían.
Y la amargura de las decepciones.

Una comunidad en la cual poder-saber-hacer algo distinto.
Lo que une y lo que desune, las lealtades y las traiciones.
La potencia de la Verdad sólo medio dicha.
Las consecuencias de esa letra en el mapa.

El encuentro propicio con un maestro, y la dialéctica en juego.
Un análisis, tratando de situar lo imposible,
más la diferencia de una asociación libre ,
que gracias al motor de la transferencia,
produce algo que renueva la escena.

En fin, un horizonte que vive en su recorrido,
Con aquellos y aquellas que comparten un camino que
intenta hacer historia, sabiendo que lo real espera.

A partir del psicoanálisis descubrimos que el deseo inconsciente se disfraza en los sueños, da rodeos en las obsesiones, pasa, cambia y se renueva de un objeto en otro en la histeria, y que implica esa inquietud que por momentos es indescifrable.

Es allí donde puede plantearse que un análisis encuentra relámpagos de verdad en los divanes, y que también vive en la cultura y en muchas conversaciones urbanas, extendiéndose como un perfume que se infiltra, se transmite, se disimula, se verifica, se construye, se detalla.

Al mismo tiempo es esa práctica que recibe al sufrimiento subjetivo, a los síntomas que no encajan en ningún lado, a la locura cotidiana, a los que no son escuchados por más que sean oídos por sus prójimos más próximos.

Uno por uno, caso por caso. Es lo que propondrá quien se ubique en el lugar del analista. La tentación de clasificar, tan natural en estos tiempos, pero tan histórica e ideológica, conspira contra una singularidad de ese matiz que hará de esa experiencia, en el caso de realizarse, algo irrepetible.

* Félix Chiaramonte. Lic en Psicologia(UBA). Miembro de la Asociación de Psicoanálisis San Fernando – Tigre


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