INFORMACIÓN GENERAL
Se realizó un allanamiento en la panadería de Perón al 2900 que tenía roedores
Por Sabrina García
En la mañana de hoy se llevó a cabo un allanamiento y decomiso en la panadería ubicada en Perón 2931 de Victoria.
La panadería ‘El Emporio’, ubicada en Av. Perón al 2931, había sido clausurada por el Municipio en varias oportunidades pero sus dueños violaban la faja de seguridad y seguían trabajando. Es por ello que la justicia ordenó el allanamiento y decomiso de mercadería y maquinarias para impedir que continúen elaborando alimentos que no cumplen con las normativas de salubridad.
El 18 de julio pasado compartimos la información sobre la presencia de roedores en la panadería. Ver: Denuncia por roedores en una panadería de la avenida Perón
El allanamiento fue encabezado por la Dirección de Bromatología y Fiscalización Sanitaria y contó con la presencia de las áreas de Protección Ciudadana, Orden Urbano, Servicios Públicos, Economía y Policía de la Provincia.
El Dr. Hernán Zubizarreta, a cargo de Bromatología y Fiscalización Sanitaria, manifestó: “Este es un comercio que estaba trabajando sin habilitación. Cuando nos presentamos anteriormente para verificar las condiciones en que estaban les dimos un plazo para ponerse en condiciones pero al volver a inspeccionar encontramos una situación aún peor, grave para un local de producción de alimentos. Hallamos insectos y material fecal de roedores”.
“Se resolvió la clausura del comercio –agregó-. Sin embargo violaron la faja y siguieron operando. Entonces la Jueza de Faltas de San Fernando dictaminó un allanamiento con las diferentes áreas del Municipio para poder evitar que persista la situación. Participo Orden Urbano; Bromatología y Fiscalización Sanitaria; Protección Ciudadana, Economía y la fuerza pública. Se decomisó toda la comida elaborada en stock y se cambió la cerradura de la puerta para que el propietario no tenga acceso”.
Consultado por este medio sobre en qué condiciones se encontraba el local, Zubizarreta expresó: “Nos encontramos con suciedad y basura por todos lados. Inclusive había ropa del personal y muebles en desuso acumulados en la cuadra (sector de cocción) de trabajo. Había ingreso de roedores, un desastre”.
“La jueza había solicitado el decomiso de las máquinas pero debido al volumen y peso de las mismas se resolvió cambiar la cerradura. Esa llave queda en manos de la justicia”, agregó Zubizarreta.
El local quedó clausurado y sin habilitación comercial. “El objetivo es evitar enfermedades de transmisión alimentaria, es cuidar a los vecinos frente a situaciones irregulares como esta”, completó el funcionario.







