OPINIÓN

Abrir los datos públicos

opinador - Diego

Por Diego Pando * 

¿Usted sabe exactamente qué cantidad de dinero del pago de tasas se gasta en prevención comunitaria? ¿Cuál es el estado y ubicación de obras como desagües pluviales, túneles, polideportivos, postas policiales y plazas? ¿Dónde encontrará las mejores oportunidades laborales? ¿Y de inversión? Las nuevas tecnologías, sumadas a los datos, hacen posible el desarrollo de aplicaciones que pueden responder estas y muchas otras preguntas de forma automática. Gran parte de los datos que necesitamos para responderlas, son generados por los organismos públicos.

En los últimos años se fue desarrollando un nuevo paradigma en lo que respecta al uso de las tecnologías de información en la gestión pública. Este modelo, que empieza a extenderse a nivel municipal en nuestro país, se basa en la apertura de datos públicos para que sean utilizados por terceros (empresarios, periodistas, académicos, miembros de ONGs, etc) para generar nuevas aplicaciones que agreguen valor.

El supuesto de este modelo está basado en la idea de que: “Yo Estado, que poseo gran cantidad de datos, los pongo a disposición en formatos estándares para que terceros generen las aplicaciones que necesitan”. Estos datos abiertos están disponibles libremente para su utilización, reutilización, redistribución y para compartirse de la misma manera y sin ningún tipo de restricciones de derechos, patentes u otros mecanismos de control.

La apertura de datos públicos no está orientada solo a la transparencia como, por ejemplo, infografías que muestren la evolución de las declaraciones juradas patrimoniales de funcionarios o visualizaciones del gasto público en compras y contrataciones. Una dimensión más interesante de la apertura de datos es aquella que se utiliza para orientar inversiones y crear empleos por parte de empresas al permitírseles acceder, por ejemplo, a datos sobre el crecimiento demográfico o la estructura productiva de un municipio.

La apertura de datos no solo se ha convertido en una fuerte tendencia en los países desarrollados sino que también varios países de América Latina ya están transitando este camino con resultados interesantes, destacándose Uruguay, Chile, Colombia y Brasil. En nuestro país, a nivel municipal, sobresalen las experiencias de Bahía Blanca, Mercedes (municipios con gestiones del mismo signo político que el de San Fernando) y Mar del Plata. Abajo aparecen los links de todas estas iniciativas. Cabe señalar, además, la ordenanza que sancionó el Concejo Municipal de Rosario que obliga al municipio a difundir datos públicos usando formatos abiertos reutilizables.

Los gobiernos locales ya no se limitan a un reducido núcleo de funciones básicas (alumbrado, barrido, limpieza, asfalto y poco más). En este espacio de proximidad para los ciudadanos se observa a lo largo de estos años una extensión de la oferta de políticas públicas hacia terrenos anteriormente inéditos (promoción económica, preservación del espacio público, atención primaria de la salud, seguridad, etc.). Así, un buen gobierno local no es un artículo de lujo sino un bien de primera necesidad. Y al buen gobierno local contribuyen las nuevas tecnologías y la apertura de datos públicos.

https://catalogodatos.gub.uy/
http://datos.gob.cl/
http://datosabiertoscolombia.cloudapp.net/frm/buscador/frmBuscador.aspx
http://dados.gov.br/
http://gabierto.bahiablanca.gov.ar/datos-abiertos/
http://datos.mercedes.gob.ar/home/
http://www.mardelplata.gob.ar/opendata

* Doctor en Ciencia Política y de la Administración. Profesor e investigador universitario. Editor general de San Fernando Nuestro


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