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Busca testigos: un joven fue embestido por un auto en Virreyes y no pudo volver a caminar
Por Valentina Frare
Andrés “Chaco” Martínez es un joven boxeador sanfernandino de 19 años. En octubre del año pasado en un incidente vial sufrió un traumatismo de medula ósea que le impidió volver a caminar. Andrés busca al responsable que, según testigos, conducía un auto Volkswagen color blanco.
El accidente ocurrió el 22 de octubre del año pasado a las 17:05 cuando el joven se dirigía a su clase de boxeo sobre la Avenida Avellaneda y Chile (calle 20) a pocos metros del Hospital San Cayetano.
“Veo que el semáforo está en rojo y freno. Al instante, siento que la moto se desliza, se resbala la rueda y vuelo en diagonal me rompí la médula contra el cordón de la vereda, sentí el latigazo en la cintura y me quede duro con muchísimo dolor”, relata Andrés acerca de lo que sintió en el momento del accidente.
Distintos testigos que se encontraban en la zona cuentan que un auto Volkswagen lo “tocó” una vez de atrás y otra al costado, lo que explica la direccionalidad de la caída. Tras el impacto, los testigos le gritaron al auto pero se dio a la fuga.
La victima y su familia reclaman que a pesar de que la zona está llena de cámaras, no pudieron acceder a los videos de esa tarde. Unas semanas después del accidente, una jueza archivó la causa alegando que Andrés se había caído solo.
En ese sentido el joven reclama: “Lo importante primero sería ver las cámaras. Es muy raro que la jueza archive la causa y no me quieran mostrar el video”.
“Mi vida cambió mucho: entrenaba tres veces por día, me levantaba a las cinco de la mañana, corría, daba clases de boxeo. Solo descansaba sábados y domingos. Estaba peleando por la Federación, iba a cumplir 19 y sacarme la licencia pero no llegué a cumplirlos porque tuve el accidente. Muchas cosas se complicaron como ir al baño, cambiarme, bañarme”, relató el joven.
“Los médicos le dijeron a mi familia que iba a vivir con sonda permanente, con pañal y que no iba a caminar nunca más pero gracias a Dios eso no pasa, muevo la pierna derecha y la izquierda me cuesta un poco pero tengo mucha fe”, sostiene Andrés acerca de su diagnóstico.
El sanfernandino destaca el acompañamiento de su familia en todo este proceso: “Mi mamá se divide en mil pedazos para que le den algunas órdenes médicas, está todo el día en capital; mi papá es mozo y tengo una hermana de un año y medio. En ningún momento me dejaron solo, son de hierro”.
Martínez afirma que si bien su obra social (Pasteleros) le cubrió los gastos de internación y tiene carnet de discapacidad, está a la espera hace tiempo de una silla de ruedas ultra liviana y de cuadro rígido que le permitirá accionar de forma autónoma. Además, aseguró que tuvieron que adaptar las habitaciones de su casa y agregar rampas lo que conllevó un gran costo económico para su familia.
“Estoy terminando el colegio, me quedan tres materias. Trato de salir adelante para ayudar a mi familia. Es muy complicado seguir, a veces no quiero entrenar, a veces me quiero morir y otras me pongo a hacer flexiones. Sigo adelante por mi hermana, por mi mamá, por mi abuela y por mi novia. Tengo mucha fe”, finalizó Andrés.

