ENTREVISTAS

Claudio Galo: “Somos fabricantes de ilusiones con fines solidarios”

Claudio Galo: “Somos fabricantes de ilusiones con fines solidarios”

Claudio Galo tiene 52 años y desde hace 40 lleva adelante una vida dedicada al ilusionismo, el humor y la música. Junto a otros magos crearon la agrupación Magos Peronistas como forma de “hacer algo” frente a la situación actual. Brindan espectáculos gratuitos con fines solidarios y sostienen un merendero en el partido de San Martín. 

Nacido en Villa Jardín, del lado de San Isidro, Claudio descubrió su profesión siendo muy chico y a partir de allí comenzó una carrera que lleva más de 40 años.

-¿Cómo te diste cuenta que querías dedicarte a la magia?

-Al ilusionismo. Es el término que más me gusta

-¿Por qué?

-Magia suena a místico y nosotros, entre comillas y voy a utilizar un cursilería, somos fabricantes de ilusiones. ¿Cómo empecé? Creo que uno camina su vida siendo artista y tarde o temprano encontrás la pimienta que te identifica. Si te liberás, por supuesto, de aquello que es el consumismo, el vivir de. Si agarrás la primera herramienta que encontrás, ejemplo la guitarra, y querés hacer guita ya ese artista se va diluyendo. Está para la intimidad pero para el público se pierde. Es mi modesto entender. Caminé teniendo el espíritu de una persona que quiere mostrar un arte. No sé si artista porque eso ya es otro nivel. Y choca con la herramienta y lo identifica y empatiza rápidamente con ella. En mi caso fue el ilusionismo.

-¿Quién te lo acercó?

-Un amigo de mi hermano Gerardo. Yo tenía dos hermanos, los tengo, en algún lugar del cosmos. Gerardo tenía una amiga y su novio hacía algunas cositas de magia. A mí me parecieron extraordinarias. Yo tendría unos diez años y eso me fascinó, me partió la cabeza.

-¿Fuiste probando en tu casa o pediste estudiar?

En casa. Gracias a Gerardo (hermano mayor) aprendimos con mi hermano gemelo a leer muy tempranamente. Acceder a un libro fue muy fácil para nosotros: había libros en mi casa y además para nosotros leer era un entretenimiento. Después mi papá me compró algunos libros muy viejos. Después encontré unas revistas de magia. A los trece años nos mudamos a Don Torcuato. Un avez pasó un tipo de sombrero y le hizo magia a mi abuela en la puerta de casa. Le dije, muy petulantemente seguro, ‘yo soy mago’. No era mago, todavía, creo que nunca se termina de estudiar ésto. Y ese mago era Mister Daba, el mago de la televisión. Nos hicimos amigos, lo acompañé a los shows y aprendí infinidad de cosas. Después estudié teatro como observador porque en esa época no permitían que los menores hicieran una carrera de teatro.

-¿Dónde estudiaste teatro?

-En el Teatro San Martín. Iba a casi todas las clases. Si faltaba era porque mi hermano Gerardo no me podía acompañar. Pero para mí fue extraordinaría esa época. Ahí hice puesta en escena, dirección, actuación.

Con magia fue igual. Estudié con Enrique Carpinetti, con quién después laburé. Uno de los mejores magos del mundo. Siempre hice lo que me dio placer.

-¿Vivís de eso que te da placer?

-Sí, vivo y muero de lo que me da placer. Después devine en músico. Soy un músico circunstancial, porque tengo un amigo que fabricaba instrumentos de viento, mi hermano Hernán, mi gemelo, era músico. Yo le decía ´tocá una milonga´ y se ponía a tocar, yo lo acompañaba con una quena, con un sikus.

Tenía oído, fui afinado. Hernán había tenido un grupo que se llamaba La Piedra. Uno de los músicos, Dario Nicolau, se fue del grupo y como yo conocía los temas me dijo Hernán que me ponga a ver si podía tocar. Le pedí a Dario que me enseñe a tocar la flauta traversa, aprendí lo básico y me puse a tocar. Después estudié y hoy puedo decir que es mí instrumento.

-¿Qué te gusta más?

-El ilusionismo, sin dudas. Igual hago trabajos con la música también.

-¿Cuándo nació ‘Magos Peronistas’?

-Hace un año y medio. Hicimos una juntada mágica y resultó ser que aquellos que nos habíamos juntado éramos peronistas, en su gran mayoría. Entonces decidimos armar una agrupación en la cual confluya un pensamiento político. Por eso la agrupación se llama “Magos Peronistas”. Algunos nos cuestionan si eso no termina yendo en contra de nuestro trabajo. La verdad es que no. Nos honra ser peronistas y tiene una intención militante que derrama, entrando en un concepto liberal, solidaridades. Da pudor decir solidaridad.

-¿Por qué?

-Porque es un deber ser solidario. Debería ser cotidiano, como comer. Por eso me da pudor decir eso como si uno se vanagloriara de algo que debiera ser así.

-Se forman como grupo con la idea de…

-De ir a los barrios más humildes, donde se nos necesita como magos, para llevarle a la gente lo que podemos llevar: un momento de alejarse de todo este ataque a los pobres. Hace unos seis meses atrás, una militante del partido de San Martín, Florencia Croce nos propuso hacer un merendero de los Magos Peronistas. Lo pusimos en marcha inmediatamente. Gracias a las donaciones de los vecinos, de comercios, podemos darle a los pibes los martes y viernes una merienda con magia.

Somos tres las caras más visibles del proyecto pero somos muchísimos. En todo el mundo. De hecho nos mandaron un mail desde México en donde unos magos quieren viajar a conocernos y repetir la experiencia en barrios humildes de allá. Con ello se cumple la tercera posición mundial que es “más peronismo para el mundo”. Eso es muy importante. Al mundo le hace falta más peronismo, más amor.

-Además de la función militante, ¿trabajan juntos en funciones para otros públicos?

Sí, trabajamos todos juntos con el espectáculo que se llama “El show de los magos peronistas” y además cada uno trabaja por separado.
Es es uno de los espectáculos que hacemos. Iremos incorporando otros. En este caso trabajamos con Facundo Daelli, Jopito y yo (Claudio Galo). Tiene mucho de contenido de humor político.

-Próximos espectáculos…

-A partir de marzo comienza un ciclo en el Bar Lo de Néstor (Bolívar 548, San Telmo), que se llama “No fue magia”. Ahí estaremos todos los fines de semana, un mago cada vez y una vez al mes estaremos los tres. Además vamos a estar en un espectáculo de stand up y humor en la Fundación Mercedes Sosa (Humberto Primo 378, San Telmo), con un espectáculo para niños.

Pero al margen de eso me interesa que quiénes lean esta nota sepan que estaremos en aquellos lugares que realmente lo necesiten. Generalmente eso se gestiona por otro lado, por ejemplo si vamos a Villa Garrote o a Santa Rita, nos llama el municipio o los compañeros de ese distrito y nos cuentan que están juntando comida para los pibes o como pasó ahora que hicimos una juntada para el Chaco, por las inundaciones.

-¿Cómo es la respuesta del público?

-Maravillosa. En el ámbito solidario imaginate que es extraordinario para ellos y para nosotros. Generalmente vienen las familias. Nosotros cuando brindamos un espectáculo con fines solidarios pedimos a quiénes lo organizan que ofrezcan una merienda, depende de la hora del show, y vos ves como viene la familia completa a merendar.

Y en los otros espectáculos el público lo recibe como una catarsis. Todos los que estamos del lado de los más humildes, de aquellos que no pueden pagar la luz, lo vive así, como un momento de catarsis.

Nuestra militancia está justamente en la confrontación que propone el nombre. Ahí está nuestra militancia. Yo milito desde mis 14 años, con mis idas y venidas. Me he retirado muchas veces, te decepcionarás pero hay una pulsión muy interna que no nos puede alejar del hecho de tener que hacer algo. Y Dios nos dio las herramientas para no guardarlas en nuestra intimidad sino para mostrarlas al mundo y esa es nuestra herramienta para transformar. Nuestro rasgo militante está dado desde el nombre.

-Les ocurrió que entre el público estuviera alguien que no sabía de qué se trataba el espectáculo y se sintiera incómodo?

-Nos ha pasado con la pareja de alguien, que le ha dicho ‘yo te voy a llevar igual’. Los ves que se ríen pero que están como ‘atajando los penales’. Como atentos a que no les entre por ningún lado el peronismo, no se por qué (risas)

-¿Qué te ha dado la profesión?

-Enormes satisfacciones, me ha hecho viajar mucho: Europa, México, Brasil, Panamá, Uruguay, nuestro país en su totalidad. En algunas conocí por el circo. Una vez hice una suplencia en el Rodas, el mago estaba descompuesto, buscaron a uno de la zona y llegaron a mí. Tenía todos los aparatos. Eso fue una maravilla. Después trabajé con Pili y Tachuelita, que eran los payasos del Rodas. Ahí hicimos una gira en 1990.

O me tocaron giras con empresas de vino, de Ford, o viajes turísticos al Caribe convocado por Mister Daba. Nosotros recibíamos a los turistas en Ezeiza, hacíamos magia y sorteos en el avión. Maravilloso.

En Europa estuve porque hicimos con unos amigos que viven en Barcelona una rutina. Yo aporté la puesta en escena, el argumento y la magia. Ellos son magos. Esa rutina les cambió la vida y viajaron por todo el mundo. Se llama “El Tahúr y la florista”, de Brando y Silvana. El espectáculo tenía cambios de colores de ropa, levitación. Nada de eso existía para la época.

Hace dos años viajamos a Europa para dar unas charlas y hacer unas presentaciones. Quedamos en volver.

-¿Cómo ves la profesión? 

-Tenemos los mejores magos del mundo pero, como pasa con la música por ejemplo, se ha dejado de lado la preparación, el estudio. Hay matrices y se perdió la originalidad. En magia pasa mucho de eso de repetir matrices que fueron inventadas hace muchos años.

Para conocer más sobre Magos Peronistas contactar por Facebook

 


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