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Diez años de prisión para un ladrón que asaltó a una familia y desnudó al padre delante de sus hijos
Los jueces consideraron “violencia desmedida” por parte del delincuente, que fue detenido por las propias víctimas que lo reconocieron en una panchería.
Un tribunal de San Isidro condenó a diez años de prisión a un hombre que en 2012 cometió un asalto en una casa San Fernando donde robó 15.000 dólares y un auto luego de golpear a un adolescente de 15 años, amenazar a una nena de 6 y humillar al dueño de casa exhibiéndolo desnudo delante de sus hijos.
El hecho fue esclarecido por las propias víctimas del robo cuando lo reconocieron por la calle, lo arrestaron por su cuenta y lo entregaron a la policía, pero el condenado recién ahora quedó detenido porque había llegado a juicio en libertad.
El fallo -al que accedió Télam- fue dictado por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de San Isidro y recayó sobre Roberto Carlos Chivel Céspedes (37), quien fue considerado como coautor de un robo calificado por el uso de arma impropia.
La pena impuesta, de 10 años de prisión, fue la misma que en su alegato había solicitado el fiscal de la causa, Alejandro Musso. Como agravantes, los jueces Alberto Ortolani, María Elena Márquez y Gonzalo Aquino consideraron “la violencia desmedida” empleada en el hecho, ya que “el jefe de familia fue atado desnudo frente a la mirada de su hija de 6 años” y que “el hijastro (de 15 años) fue golpeado en las costillas cuando ya estaba reducido”.
También tomaron en cuenta los antecedentes del condenado y que las víctimas tuvieron que mudarse por el trauma que les causó el robo, especialmente a la nena de 6 años.
Como agravantes, los jueces consideraron “la violencia desmedida ya que el jefe de familia fue atado desnudo ante la mirada de su hija de 6 años”.
El hecho ocurrió el 4 de octubre de 2012 en una casa situada en la calle Simón de Iriondo 1967 de Victoria, donde vivía el técnico y reparador de electrodomésticos Mario Alberto Alarcón y su familia.
Todo comenzó alrededor de las 18.20 cuando dos delincuentes irrumpieron en la casa, uno de ellos armado con un revólver y el otro con un cuchillo, y redujeron a todos los presentes.
A Alarcón, que se estaba bañando, lo encañonaron, le dijeron “estás robado” (sic), lo sacaron de la ducha y lo llevaron desnudo al living donde ya tenían retenidos a su hija de 6 años y a su hijastro de 15, a quien le pegaron varias patadas en las costillas.
En el juicio, la víctima denunció que el robo que sufrió fue una “entrega” porque los delincuentes sabían de antemano que él guardaba 15.000 dólares de una herencia en un pote de crema que había en el baño.
Alarcón también contó que quien la pasó peor fue su hija de 6 años, a quien los delincuentes amenazaban y le decían que si no aparecía la plata se la iban a llevar cautiva.
Los delincuentes huyeron con los dólares, unos 5.000 pesos que había en una billetera, algo de ropa, dos celulares y con el auto Volkswagen Gol Country del técnico.
El propio hijastro fue quien a dos meses del hecho y cuando caminaba con su novia por la zona de la estación de Virreyes reconoció a los dos asaltantes en una panchería y fue a buscar a su padrastro.
Alarcón y su hijastro volvieron con ayuda de otra gente lograron reducir y atar a Chivel para entregarlo a la policía.
La víctima contó en el juicio que lo reconocieron sin dudarlo por el lunar que el imputado tenía cerca de la boca y que además llevaba colocado un reloj que le había robado a él y que en la billetera tenía 20 dólares que seguramente eran parte de los ahorros que se había llevado de su casa.
Fuente: Infonews

