ENTREVISTAS

“Entrar al Gaumont y ver el afiche de la película es como tocar el cielo con las manos”

“Entrar al Gaumont y ver el afiche de la película es como tocar el cielo con las manos”

Por Sabrina García

Rocío Gauna y María Victoria Ferrari son de nuestra ciudad. Fueron compañeras de la carrera Diseño, Imagen y Sonido de la UBA. La tesis de graduación de ellas se llamó ‘Inconstante’, un videoarte sobre una visión poética sobre el paso del tiempo en cuatro mujeres. Estrenan este jueves 3 su primer documental ´Ser Luthier´en el cine Gaumont. 

Ser luthierSan Fernando Nuestro se reunió con las directoras sanfernandinas para dialogar sobre el documental que están por estrenar en el cine Gaumont y que recorrerá el país a través de los Espacios INCAA.

Vienen de familias amigas y se reencontraron en la Facultad. Compartieron algunas materias y finalmente realizaron juntas la tesis de graduación que se llamó ‘Inconstante’ que “era un videoarte sobre una visión poética sobre el paso del tiempo en el cuerpo de cuatro mujeres de la tercera edad. Una reflexión muy personal de lo que significa para nosotras la muerte en esos cuerpos”, recordó Rocío Gauna sobre ese primer trabajo.

“Mi abuela era una de las protagonistas”, agrega María Victoria y ríe mientras recuerda las escenas filmadas en la Universidad de Luján (sede San Fernando) en medio del agua y el barro. Las dos sin decirlo se identifican con su ciudad, no sólo por el lugar de la filmación del primer trabajo sino además por la presencia del agua y el barro que bien podría tener relación con la isla. El documental a punto de estrenar surgió de la inquietud del trabajo de un luthier de nuestra ciudad.

¿Cómo surgió la idea del documental?

RG: Tenemos un amigo luthier, Javier Gandolfo, que es de San Fernando y una vez nos propuso cubrir una muestra de luthería que se hizo en La Plata. Fuimos a sacarle fotos y nos encontramos con ese universo de música, de personas componiendo y laburando, talento. Nos miramos y dijimos: ‘Tenemos que hacer un documental de ésto’. Y así arrancamos…

MVF: Sí, en el 2013. Hace cinco años…

Les llevó mucho tiempo porque lo hicieron a pulmón…

MVF: Comenzamos trabajando desde una materia de la Facu que nos permitió darle un formato. Las primeras filmaciones fueron muy a pulmón, con la cámara que teníamos en ese momento, alquilábamos el sonido o pedíamos prestado. Armamos algo y lo presentamos en el Fondo Nacional de las Artes y con esa beca pudimos continuar filmando.

¿Cuánto tiempo les llevó todo el proceso?

MVF: La película ya estaba terminada (2016) y uno de los luthiers que habíamos entrevistado cambió de género. Hoy, Marian, ya no se sentía identificada con esa persona que aparecía en el documental que era Leopoldo. Había pasado mucho tiempo y nos parecía que teníamos que cambiar la edición, que Leopoldo no esté más pero nos faltaba un cierre porque ese testimonio era muy sensorial.

RG: Sacar su parte era muy fuerte. Implicaba además montar la película de nuevo porque es un relato coral que va uniendo diferentes núcleos temáticos. No era sólo sacar su parte, era montar la película de nuevo.

MVF: Sí, y lograr esa sensibilidad que tenía el testimonio de Leopoldo. Todo pasa por algo.

¿Marian forma parte de la película? 

MVF: No, yo una vez le conté a Ro que soñé que una mujer luthier venía y nos decía: ‘Ustedes son dos mujeres y no filmaron mujeres’. Eso nos empezó a picar como un pajarito, presentamos un proyecto para un subsidio para la postproducción y eso nos permitió salir a grabar mujeres. Que no las habíamos filmado antes porque fue difícil encontrarlas. Fue muy difícil en sí meterse en el mundo del luthier.

Hay un luthier acá en Virreyes que lleva la luthería como un secreto que se lo pasa a su hijo y ahí queda. Él no creía en compartir el conocimiento, lo ve como algo familiar.

RG: Tiene dos hijos y sólo le enseñó al mayor. Imaginate el legado.

MVF: Estuvimos en el sur, en la Patagonia, en Posadas. De todos los que vimos sólo esta persona nos pasó que no quería compartir ese conocimiento.

¿A cuántos entrevistaron? 

RG: Entrevistamos alrededor de 15/20. En el documental hay 12 testimonios. Construir el relato significa eso: seleccionar, analizar las entrevistas, ver dónde lo podemos ubicar.

MVF: Cuando salió el subsidio tuvimos la posibilidad de buscar mujeres. Nos costó mucho encontrarlas. Hay pero son minoría en el mundo de la luthería. Al incorporar esos relatos la película cambió. Necesitábamos esas voces femeninas.

Decís que cambió la película, ¿por qué?

MVF: Hay algo particular en las mujeres que entrevistamos, esa necesidad de nuclearse y compartir. Los hombres trabajan capaz diez horas solos y ellas lo hacen juntas, compartiendo el mismo espacio.

RG: Les da placer compartir el espacio y el oficio

El año pasado proyectaron el work in progress en la feria de Luthería que tuvo lugar en el CCK. Allí estaban muchos de los entrevistados que forman parte de este documental. “Estaban felices de difundir el oficio, de que exista este material”, comentó Rocio y María Victoria agregó: “Cuando comenzamos en el 2013 nos parecía que no estaba contado. Se suele ver a los músicos, a los instrumentos pero no hay nada de ese detrás de escena. La película no es sobre luthería sino cómo es vivir trabajando de eso, la relación con la madera, qué significa construir un instrumento que después viaja por el mundo”.

¿Quedaron conformes con el documental? ¿Es lo que imaginaron?

RG: Totalmente. Es más, nunca pensamos estrenar en el cine Gaumont y tener el contexto del INCAA como soporte. Es muy grato y es increíble que suceda. Tiene un peso simbólico muy particular.

MVF: Es el lugar a donde íbamos a ver películas mientras estudiábamos. Entrar al Gaumont y ver el afiche de la película es como tocar el cielo con las manos. Además en el estreno van a estar los luthiers y al final va a tocar alguno.

Posterior al estreno la película ‘Ser luthier’ recorrerá el país a través de los Espacios INCAA. Rocío cuenta que quieren que sea “federal” la proyección de la película. Para ello toman en cuenta los mensajes que reciben de distintas provincias o escuelas de luthería que les solicitan ver la película.

Ambas contaron a su vez cómo continúan sus caminos, Rocío está más enfocada a biodanza y a viajar, en cambio María Victoria está trabajando con un proyecto sobre santos populares. “Es fundamental al momento de elegir un tema que te atrape, que te atraviese, eso te va a dar la constancia para hacerlo”, comenta Ferrari.

¿Les gustaría proyectar el documental en San Fernando?

RG: Me encantaría!. Tenemos eso como objetivo. Que se vea acá. Sería un cierre muy lindo del proyecto.

MVF: Además la idea surge por Javier Gandolfo, un luthier de San Fernando. Sería como un homenaje a la semilla del documental.


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