OPINIÓN

Entre la casta y la calle: los datos que arrojó la nueva encuesta de la Universidad de San Andrés

Por Sabrina García

Hay números que gritan y números que, en su aparente inmovilidad, susurran verdades incómodas. La última Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (ESPOP) de la Universidad de San Andrés, correspondiente a julio de 2026, nos deja una certeza flotando en el aire: el desencanto se consolida. Mientras el gobierno se jacta de domar la macroeconomía, la realidad en la calle cuenta otra historia, una más cruel y cotidiana.

Empecemos por el humor social. La satisfacción con la marcha general de las cosas se ameseta en un magro 30%, frente a un 68% de argentinos que manifiestan insatisfacción. Si miramos por el retrovisor de la historia, este 30% supera el piso histórico del 10% de Alberto Fernández (para la misma época de gobierno) y supera apenas el 26% del mismo período de Mauricio Macri. Sin embargo, la aprobación presidencial de Javier Milei, estancada en el 34% frente a un 62% de rechazo, nos dice que la paciencia no es infinita.

Las preocupaciones ciudadanas

Mientras la política se esfuerza en imponer temas en la agenda, las preocupaciones de la ciudadanía son más tangibles. Arriba de todo se encuentra ‘la falta de trabajo’ (38%) y ‘la corrupción’ (38%), seguido por ‘los bajos salarios’ (35%).

Respecto de la medición anterior, los dos primeros siguen escalando entre las principales preocupaciones: la corrupción subió 4 puntos y la de bajos salarios aumentó 5 puntos, mientras que la inflación cayó al 17%. Algo que habíamos señalado en el análisis anterior: “Ya no importa tanto cuánto cuestan las cosas, sino el hecho dramático de no tener con qué pagarlas” [Ver: La insoportable levedad de la meseta: gobernar en el subsuelo de las expectativas].

Hace un mes hubo un encuentro con políticos para celebrar el Día del Periodista. En esa reunión, frente a la insistencia de un dirigente de La Cámpora sobre la preocupación de la sociedad por la ‘Libertad de Cristina’ dije -y sostengo- que más allá de la mirada individual que uno tenga sobre el accionar del Poder Judicial y cómo juega los tiempos de la política, creía que no había una masa de ciudadanos que, mientras espera el bondi/tren para ir a laburar, piensa: “Ojalá que hoy liberen a Cristina”. La cabeza de los argentinos se llena de otras preocupaciones como la falta de trabajo, que no alcanza la guita, en qué seguir reduciendo gastos, si cambio a los chicos de escuela, si les pago la maestra particular, etc. Frente a eso el oficialismo profundiza su motosierra y la oposición, principalmente el peronismo, se despelleja en vivo y directo en horario apto para todo público.

Frente a los datos que arroja el informe de la ESPOP podemos decir que el análisis no estaba tan alejado de la realidad.

La pobreza, anclada en un 27%, completa este cuadro de desesperanza. Trabajar más porque no alcanza; esa es la postal del pluriempleo y la supervivencia diaria en nuestros barrios. El tejido social está lastimado y la desatención de las áreas sensibles no hace más que profundizar la herida.

Las políticas del gobierno más rechazadas por la ciudadanía son, previsiblemente, las que construyen futuro y bienestar: Salud con un 72% de insatisfacción, Obras Públicas con un 72% y Educación con un 71%. En contrapartida, el gobierno apenas logra índices favorables en áreas más distantes del día a día, como Defensa con un 33%, Política Exterior con un 32% y Energía con un 30%.

El 56% de los encuestados afirma que la situación del país empeoró respecto al año pasado, y un 54% siente que su propia vida está peor. La promesa oficialista de que el sacrificio traerá recompensas choca de frente con el muro del presente, donde un 43% cree que el país empeorará en el futuro próximo.

La brecha de género

Mientras un 40% de los hombres sostiene su aprobación al gobierno, entre las mujeres ese número cae drásticamente al 29%. El dato suelto podría resultar extraño, ahora, si desmenuzamos políticas públicas y los mensajes misóginos tan de moda en esta última etapa, hay algo ahí que explica esa brecha.

La economía familiar no es exclusiva de las mujeres, sin embargo, suelen ser las encargadas de administrar los recursos en los hogares. La doble o triple jornada laboral (trabajo remunerado y el trabajo en el hogar y al cuidado de los hijos/abuelos), el techo de cristal (menor paga por igual trabajo), hogares monoparentales, y la lista sigue, son elementos que nos podrían acercar a ese dato de la realidad: Las mujeres son las primeras en sentir el impacto del ajuste en la economía doméstica, en las tareas de cuidado y en la desprotección estatal.

Todo eso sin contar otras políticas públicas que se discontinuaron. A modo de ejemplo, los casos de sífilis en Argentina están en niveles récord. El 76% de los contagios ocurre en personas de 15 a 39 años, con un gran impacto en jóvenes de 20 a 24 años. En el Informe de Gestión Nº 145 que presentó el exjefe de Gabinete, Manuel Adorni, ante la Cámara de Diputados (abril 2026), admitió que durante el 2025 estaba previsto repartir 20 millones de preservativos, sin embargo, la ejecución de todo el año fue cero.

¿La sífilis afecta solo a las mujeres? La respuesta es no, pero en las maternidades el crecimiento de mujeres embarazadas con sífilis o los casos de sífilis congénita (transmitida de madre a hijo) crece de manera alarmante.

Según datos del Boletín Epidemiológico Nacional del Ministerio de Salud, los casos de sífilis en Argentina alcanzaron en 2025 su cifra más alta en cinco años, con 55.183 diagnósticos confirmados. El aumento implicó un 71% más de diagnósticos de la infección de transmisión sexual en comparación con la mediana registrada entre 2020 y 2024.

Los políticos mejor y peor valuados por la sociedad

Finalmente, las figuras del poder no salen ilesas ante este malestar ciudadano. Es llamativo el colapso en la imagen de quienes ofician de escuderos presidenciales. El exvocero Manuel Adorni se consolida con un 80% de imagen negativa, un diferencial lapidario de -71%. Karina Milei tampoco escapa al rechazo, ostentando un diferencial negativo de -54%. Las emociones dominantes hablan por sí solas: entre los que desaprueban la gestión, las palabras que brotan para describir al presidente son indignación, vergüenza, asco, bronca y decepción.

Entre las figuras mejor valuadas el podio lo encabeza Patricia Bullrich con 36% de imagen positiva. Le sigue el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof (34%) -quien viene sorteando los tiros de su propio espacio político-, Javier Milei (33%) y Myriam Bregman (33%).

Dato: Kicillof y Bregman crecieron 3 puntos en este último mes.

Mientras la ex presidenta CFK cosecha una imagen negativa del 52%, su hijo la propone como candidata presidenciable para el 2027 y las críticas a Kicillof parecen no detenerse: “Mis abuelos trabajaron para que Perón vuelva, no para encontrar una alternativa con Vandor”, expresó el camporista y presidente del bloque de Unión por la Patria en la Cámara de Diputados de la Provincia, Facundo Tignanelli, comparando al gobernador con el sindicalista que proponía un peronismo sin Perón (símbolo de la deslealtad). A Kicillof, lejos de bajarlo en las encuestas, parece que la guerra le está siendo útil.

*Análisis elaborado a partir de los datos de la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (ESPOP), Universidad de San Andrés, julio 2026.

Espop (julio 2026) by San Fernando Nuestro


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