CULTURA
Frente a una multitud, Sabina cerró su gira en Tigre
Por Sabrina García
El sol reflejaba su luz en el río y de a poco la gente se iba acomodando en el playón de la Estación de Tigre. El espectáculo estaba previsto comenzar a las 21 horas y antes de que el sol caiga, más de 50.000 personas ya alentaban su llegada. Es que Joaquín Sabina, el cantautor y poeta español, eligió la zona norte para cerrar su gira de “500 noches para una crisis” que duró tres meses en la que recorrió cuatro países (Perú, Uruguay, Chile y Argentina).
Joaquín Sabina estuvo acompañado por su banda con la cual realizó íntegramente la gira: Pancho Varona, bajo, guitarra y voz; Antonio García de Diego, teclados, guitarras y voz; Jaime Asúa, guitarras eléctricas y acústicas; Pedro Barceló, batería; Mara Baros, voz y percusión, y Josemi Sagaste, saxo, flauta, clarinete, teclados y percusión
Con una puntualidad sorprendente, Sabina con jeans, saco negro y su famoso sombrero bombín, subió al escenario y comenzó a sonar “Ahora que”, tema que da comienzo al disco “19 días y 500 noches” y que lo tuvo como protagonista en esta gira que terminó en Tigre. Después le siguieron: “Barbi Superestar”, “19 noches y 500 días”, “Una canción para la Magdalena”, “A mis cuarenta y diez”, “Donde habita el olvido”.
Mientras Sabina cantaba en la pantalla, en el fondo del escenario se proyectaban ilustraciones hechas por el artista: “Mis garabatos”, comenta y habla sobre su pasado vinculado al consumo, el ACV que tuvo en el 2000 y cuando le prohibían hablar para no arruinar su voz, lo que motivó que el artista pinte y escriba.
“Hoy me han regalado una camiseta, con el número diez, así que yo he prometido tener una doble militancia. Por dos motivos: sé lo que le conviene a mi carrera y porque no podemos dejar de ser bosteros”, comentó el español haciendo referencia a la camiseta de Tigre. Y comienzan los acordes de “Dieguitos y Mafaldas”, tema compuesto para su antigua novia e hincha de Boca Paulita.
“El caso de la rubia platino”, en una versión rockera, estuvo cantado por su guitarrista Jaime Asúa.
Siguieron temas de otros discos como: “Nos sobran los motivos”, “Más de cien mentiras”, “Noches de boda” y “Y nos dieron las diez”. “Conductores suicidas” lo interpretó el gran “Panchito” Varona y “La canción de las noches perdidas” su corista Mara Barros.
En las casi dos horas de show no faltaron los clásicos: “Y sin embargo”, “Con la frente marchita” y “Princesa”. “Tan joven y tan viejo” fue interpretado por Antonio García de Diego (teclados, guitarra y voz).
“Después de dos meses y pico de gira uno quiere volver a su casa. Pero cuando uno lleva dos días en casa, se muere por volver a nuestra otra casa que es Argentina”, dijo Sabina y comenzó a sonar “Contigo”. El repertorio fue acompañado por el público presente que cantó y bailó con cada tema. Entre los temas más rockeros sonó “Pastillas para no soñar”.
“Llevamos casi tres meses de gira y en el cierre nos damos el lujo de tener una popular”, comentó Sabina frente a la inmensidad del público presente. No faltaron la selfie de su tecladista Antonio con el público atrás, Panchito Varona con la camiseta de Tigre ni los reiterados “gracias” del compositor español cuando el público cantaba sus canciones.
En el cierre, los siete músicos interpretaron las últimas estrofas, a capela, del tema “La canción de los buenos borrachos”: La canción de los buenos borrachos/ que, de madrugada vuelven al hogar / la canción que atropella los tachos / llenos de basura de la Capital. / La canción que se canta al oído / la canción que no quieres oír, / la cantamos los malos maridos / cuando, en el olvido, / pensamos en ti.
“Hasta siempre Tigre y gracias”, fueron las últimas palabras de Sabina.

