ENTREVISTAS

Guadalupe Fleitas inauguró el ciclo de acústicos de San Fernando Nuestro: “La música es transformación”

Guadalupe Fleitas inauguró el ciclo de acústicos de San Fernando Nuestro: “La música es transformación”

Por Julián Fleitas

San Fernando Nuestro inició un ciclo de acústicos en vivo en donde la primera fue Guadalupe Fleitas. En su casa dialogamos con ella sobre su trayectoria y compartimos su música.

“La casa del fin del mundo”, es un espacio cultural, estudio de grabación y es hogar de los artistas Guadalupe Fleitas y Sebastián Farías Gómez. Antes de la pandemia funcionaban propuestas culturales, producción musical, grabación, clases de canto y guitarra y hasta shows en vivo.

En el inicio del ciclo de acústicos de San Fernando Nuestro, Guadalupe nos abrió las puertas de “La casa del fin del mundo” para dialogar sobre como fue adaptar lo artístico con la pandemia, lo que significa ser madre y música, y las luchas que llevan adelante desde Matriz entre las que se encuentran la ley de cupo femenino, entre otros.

Guadalupe Fleitas¿En que momento decidiste que te querías dedicar a la música?

Creo que hace como 10 años. Yo cantaba con mi viejo en el patio de casa, una cosa muy de aficionado pero fue así toda la vida, no era algo que sucedía esporádicamente, sino como que ahí siembre hubo algo muy fuerte y que a mi me encantaba hacerlo. Nos empezaban a llamar: “Jorge vení. Cantá con tu hija” a las peñas de barrio o algún evento en una iglesia. Entonces yo iba haciendo eso. Pero en un determinado momento me pasó que canté en el Teatro Martinelli y fue uno de esos momentos en la vida donde te cae una ficha. Yo había hecho teatro, había hecho danza clásica, pero esa vez que me subí al escenario, cantando sentí que era una síntesis de todas esas formas de expresión artística que había tenido a lo largo de mi vida. Sentía que cantando podía moverme, así que estaba de alguna manera bailando y también podía actuar desde lo que me proponían las canciones.

Encontré una plenitud en ese instante de escenario, hacer música y de cantar donde supe que quería seguir haciendo eso siempre. Desde ese momento me mantuve en el camino de la autogestión, de ser música independiente, de estudiar, de formarme y de definiciones e indefiniciones porque es también una búsqueda permanente pero si tuve la certeza de que el canto y la música eran una vocación.

¿Qué le dirías a alguien que como vos esta pensando en dedicarse a la música?

Yo soy muy optimista y romántica, pero a mi me parece que no hay que regirse en la vida por las reglas que tienen que ver con el capitalismo, el patriarcado, con una organización económica determinada y por ende con patrones sociales y culturales que te dicen que no podes vivir de ser músico. Hay que matar esos diablitos y no renunciar porque me parece que realmente se da la trasformación social-cultural. Que haya una trasformación de este mismo sistema, tiene que ver con un montón de cosas y en muchos niveles, pero también tienen que ver con mas personas haciendo lo que desean. No digo que sea un camino fácil pero es muy gratificante en muchos sentidos.

Es un trabajo, es una profesión y además podés estar en plenitud haciendo lo que amás. Yo les diría que se animen a elegir ese camino porque también es anti sistema de alguna manera.

Recién decías “cuando cantan las mujeres…”, formas parte de Matriz la colectiva de mujeres músicas. ¿De qué se trata? y ¿por qué surge la necesidad de organizarse y agruparse?

MatrizMatriz esta cursando ya su tercer año de historia. Es una organización popular de mujeres música. Se nos dio en principio una necesidad de conectarnos que tenia que ver con la identidad de genero, con nuestra profesión. Lo que sucede con matriz en zona norte no es un hecho aislado, realmente es un movimiento federal. De hecho se está formando una federación argentina de organizaciones y colectivas de mujeres y diversidades musicxs. Para mi hay como una sinergia que empieza a suceder una necesidad de organizarnos para modificar algún aspecto de la realidad que nos toca vivir. En nuestro caso es buscar mayor equidad y acceso en igualdad de oportunidades al trabajo, a la industria musical, visibilizar que somos muchísimas que venimos sosteniendo este camino de la música y que nuestro plano de trabajo no es ajeno a que no tenemos las mismas oportunidades de acceso entre otras cosas.

Sabemos que la violencia de genero también sucede, se manifiesta y nos atraviesa en los escenarios y en nuestros espacios de trabajo, sabemos que se cubre, se tapa y muchas de nosotras hemos vivido situaciones muy injustas y violentas que no pueden seguir sucediendo. Todo esto se lo empezaron a preguntar cada artista en sus ámbitos de laburo y como siempre decimos, la salida es comunitaria.

Somos 15 de diversas ramas: cantantes, cantautoras, bateristas, guitarristas, algunas ejercen más la docencia que la cuestión del escenario e inclusive una compañera que además de ser música es sonidista.

Hace poco se promulgó la ley a nivel nacional de cupo femenino y diverso en los escenarios. Es una ley nacional que ya debe ser cumplida en todos los distritos y que le rige a todos los eventos musicales privados y públicos en vivo o en streaming. Se tiene que cubrir un 30% de participación de mujeres y diversidades en lo que es la programación de esos escenarios. Lo que sucede es que es una ley nacional que hay que militarla porque sino no pasa nada. Es una ley que ya esta promulgada, el INAMU, que es un organismo que es como el interventor o el que la regula pero les musiques tenemos que estar organizades y estar atentes porque si hay una irregularidad tenemos que acercarnos y poder generara el cumplimiento o denunciar. Matriz nace un poco de eso, de la ley de cupo.

Hablabas de modificar la realidad, ¿En qué medida considerás que la música influye o modifica esta realidad?

Se me ocurren varias respuestas… Hace poco fue el 24 de marzo y uno ve, ahora que tenemos acceso a todo, lo que fue censurado y a lo que logro burlar o sortear esos criterios de censura, claramente para mí esas obras son registros de un momento histórico, cultural y social que cuentan nuestra historia y que nos permiten a las generaciones venideras saber. En su momento entiendo que debe haber sido muy catártico y una posibilidad de transformar -me imagino- .

La música en sí es transformadora en muchos niveles: la vibración, lo expresivo, a veces no está la palabra y puede estar un sonido. Yo elijo cantar música folklórica argentina, entre otras cosas porque lo siento como un legado cultural muy fuerte, me parece que es super valioso porque habla de nosotros y tiene nuestro latido y nuestra esencia. Eso es cultura y solamente va a seguir con la transmisión oral, con sus trasformaciones a los tiempos que corren. Me parece que lo que decimos, las temáticas de las que hablamos, cuál es la poesía, cuál es la estética de esa música, el origen, el color, quienes son sus autores o autoras, compositores o compositoras, todo eso para mi es un conjunto de cosas que un artista debe considerar a la hora de llevar adelante su propuesta y ahí ya hay una transformación cultural enorme.

La pandemia hizo que todos y todas tengamos que replantearnos nuestra forma de trabajo, vos también sos profe de canto, ¿cómo fue adaptar esas clases de canto a la virtualidad? ¿qué es lo que te gusta transmitirle a tus alumnos?

Debo decir que para mi fue bastante fácil. No en las emociones que me generó pero tengo la suerte de tener recursos, pude rápidamente adaptarme a la nueva situación y pudimos tener una muy buena experiencia en cuanto a las clases de canto virtuales. De hecho este año sigo trabajando en la misma modalidad porque no tengo el espacio adecuado. Para el canto se usa la voz permanentemente lo que lo hace muy riesgoso, hay que tener todo muy bien armado. En ese sentido sigo laburando de manera virtual.

A pesar de tener una parte de “depresión” al ver el estilo de vida tan afectado, por no poder salir a tocar los fines de semana, logramos reinventarnos y empezamos a hacer programas en vivo todas las semanas por streaming con mi banda que es La Fortunata, que compartimos con Sebas. Transportamos nuestra actividad artística al programa de los martes, como no podíamos estar juntos cada uno desde su casa cantaba canciones, teníamos invitados. Nos fuimos sosteniendo de eso, en términos de lo profesional, no tanto económicos o de laburo concreto, ahí tuvimos que darle la vuelta con las clases online.

Yo me siento acompañando un proceso único e irrepetible con cada alumno o alumna. Siento que es un camino que hay que hacerlo con paciencia, con mucha apertura al juego, a la exploración y a entender que se trata de todo el cuerpo, no una parte aislada de uno. Vamos a ir teniendo una conexión para ir desarrollando el registro de cada parte y como interviene en el sonar y registro de como interviene mi estado emocional. Por otro lado me encanta decirles que también hay una técnica y también hay maneras de sortear esos momentos porque a veces la voz es algo de mucha intimidad en las personas, tocar un instrumento es como que hay algo de afuera que suena, cuando cantas sos vos, entonces se despiertan muchísimas cosas al estar ahí con mi voz y sonar. Entonces para mi es exploración, flexibilidad y vamos. El camino es de cada uno.

¿Qué transmitís, o qué sentís que transmitís vos haciendo música?

WhatsApp Image 2021-04-06 at 11.47.48Toda la vida me dijeron esto: “Ay, sos muy dulce”, “Que hermosa voz”, “Me das paz”, esta buenísimo eso, cuando yo canto no lo hago intencional, pero se repite, siento que algo de eso debe haber y hay algo a mí, una parte que sale, vino conmigo, no la regulo.

Ahora en lo personal, me gustaría sumarle a eso en mi carácter vocal y en mi música, como decirlo… la cuota de enojo. No porque me moleste ni en lo mas mínimo que me digan de la dulzura, amo que me digan eso. Pero me parece que no deja de ser un lugar común en el que solemos estar las mujeres cantando. ¿Cómo hacer para romper esa imagen y transmitir que estoy diciendo cosas, que aparecen otros colores, aparecen otros mensajes..? Que se pueda sentir eso, la potencia de ruptura, de cambio, de creación. Eso es un camino que lo tengo que construir y que va con el desarrollo de cada uno

Algún show o presentación que digas: “Este me encantó”

Creo que de los espacios mas increíbles y amorosos en los que estuve alguna vez, es un espacio que queda en Cosquín: el patio de la Pirincha. Es una casa como esta, con su patio de tierra y verdaderamente ahí sucede la magia. Vos vas a Cosquín durante el festival, el escenario y la tele es todo un mundo, y después te vas a la callecita de allá abajo, al patio de la Piri y es algo muy loco, muy mágico, de mucha pertenencia. Es una fiesta popular.

Guadalupe FleitasMe tocó cantar ahí con Seba, hace un tiempo. Se hacía una celebración a la obra de Raúl Carnota, un cantautor argentino que murió hace unos años y que tiene una obra que es alucinante y amamos. Fuimos con Sebas en el auto, ya nos estábamos volviendo de las vacaciones, no teníamos esa noche otro lugar a donde estar porque ya nos volvíamos y Simón, mi hijo, tenía un año recién cumplido. Estábamos los tres solos. Fuimos, cantamos ahí, Simón durmió en un colchón en un cuartito con tías de la vida, cantamos y nos quedamos.

Parece la nada misma esta anécdota que cuento, pero para mi fue muy poderoso entender que mi deseo y mi elección de maternidad no significaba dejar mi vida de música. Fue una re lucha, lo sigue siendo, nadie tiene ese trabajo que suele ser los fines de semana y en cualquier lado y a cualquier hora y totalmente discontinuo. Y yo sé que muchos compañeres “claudican”, como si la maternidad y esos deseos que tenemos no fuesen compatibles o si la vida de circo criollo que le das a tus hijes les hace mal, aparecen muchos mensajes así. Yo guardo en mi corazón ese momento. Los años mas lindos de mi camino como música y de mi desarrollo como artista fueron ligados a la maternidad, 100%. Yo la re milito esa porque veo muchas compañeras que tienen que hacer demasiadas cosas para poder seguir cantando.

¿Cuáles son los próximos espectáculos o proyecto?

Si, hay dos cosas que quiero contarles. La primera es que empezamos en el verano un taller de canto colectivo, lo empezamos al aire libre, acá en la estación del tren de la costa de San Fernando y estamos todavía abiertos a que se sumen voces. Trabajamos el repertorio folcklórico latinoamericano. Es venir a cantar a voce. Lo coordinamos con Sebas. Son los viernes de 18 a 20, si somos muchos seguramente agregaremos un horario mas.

Después, como primicia, contarles que el 17 de abril tocamos con La Fortunata, que es mi banda, en la Biblioteca Madero, en el espacio del fondo al aire libre a la gorra.

(*) Para más información contactar a Guadalupe Fleitas vía Instagram, o al estudio de grabación y producción musical La casa del fin del mundo

 

Durante la charla, Guadalupe también nos regaló música. Entre ellas cantó La nombradora de Salta, zamba de Jorge Marciali y Marita Londa dedicada a Melania Perez, “Mujer que considero referencia y que abrió paso en este camino de la música para tantas de nosotras”, comentó la artista sobre Melania Perez. Después siguió con un bailecito de Silvina Fernandez que se llama Ese Pañuelito; Vuelo de Clara, una cueca de Mario Hugo Sosa; A pedido de Simón, su hije, cantó a capela un fragmento de Pensamiento de Caracol, canción de Gustavo Pena y cerró con Las invencibles polleras.


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