ENTREVISTAS

Juan Delle Donne: “El efecto positivo de las vacunas se ve claramente”

Juan Delle Donne: “El efecto positivo de las vacunas se ve claramente”

Por Sabrina García, Valentina Frare y Manuela Herrera

En medio de la tercera ola por Covid-19 dialogamos con el director del Hospital Petrona V. de Cordero, Juan Delle Donne, sobre cómo impacta en el sistema de salud, las diferencias entre las variantes del virus, la efectividad de la vacuna y los avances en materia de infraestructura, atención y tecnología.

- ¿Cómo están llevando la tercera ola?

Cada ola tiene sus características. Esta es una ola que superó todos los récords pensados de cantidad de contagios pero el efecto de las vacunas se ve claramente cuando tenemos arriba de 100 mil contagios y casi no tenemos internados. En general no graves. Cuando con la ola anterior con 20 mil casos no teníamos camas de terapia disponibles.

Tenemos un nivel muy alto de vacunación en la provincia de Buenos Aires incluso mayor a los países del primer mundo, la mayoría son casos muy leves que se cursan en domicilio.

- Fueron dos años duros para el sistema de salud…

Después de casi dos años pudimos tomarnos vacaciones, descansar porque la verdad lo que pasamos fue impensable. El agotamiento es extremo. En el medio de esta apertura de las licencias aparece esta ola que estamos sufriendo muchísimos casos del personal y eso hace que tengamos muy poco personal activo para cubrir la alta demanda.

Con este tercera ola el problema que tenemos es la falta de recurso humano, no porque no tengamos sino porque es insuficiente, pasa en los hospitales, empresas, muchos se están contagiando y hay que hacer malabarismos para cubrir la demanda.

- ¿Cuánto tiempo lleva en recuperarse un sistema sanitario habiendo transitado dos años en los que se dejó lo que estaba haciendo para abocarse enteramente al Covid?

Es imposible de pronosticar por las características de este virus, ya que en cada una de las olas tuvo un comportamiento diferente.

Una primer ola con mucha incertidumbre, muchas dudas, muy prolongada, muchas muertes e internacionales una segunda mucho más corta con una mortalidad terrible y ahora tenemos este nuevo brote leve pero altamente contagiosa y nunca dejamos de trabajar, seguimos equipando los hospitales.

Estamos trabajando mucho con las reformas edilicias que los hospitales necesitan hace muchos años, este hospital tiene 110 años. En abril vamos a recibir un nuevo tomógrafo, queremos implementar la historia clínica electrónica, estamos con el municipio en un proyecto para remodelar la fachada, el casco histórico. El sistema se está reactivando nunca se dejó de reconstruir en paralelo a la pandemia pero se hubiera hecho mucho más rápido de no haber sido porque quedó relegado.

- Caminando por el Hospital se nota que se invirtió en puertas que se abren con huella digital. En un establecimiento tan grande debe ser difícil ordenar la circulación. Se nota un cambio más cuando por acá hay tanta gente ¿Cuánta gente pasa por día por el Cordero?

Muchas personas, más las familias de los pacientes. Estuvimos trabajando en el control y orden del hospital. Incorporamos varios cuidadores hospitalarios donde en este momento hay cuidadores en el primer piso que es el área de internación y en la maternidad las 24 hs. Estamos haciendo un malabarismo para poder mantenerlos pues si se contagian tenemos que ver cómo hacemos para que se reemplacen para ir cubriendo los horarios para que todo quede cubierto.

Por otro lado, sí, los accesos que vos decís, las puertas a las áreas de internación, al área de maternidad -que maternidad está terapia intensiva pediátrica, pediatría, maternidad y neonatología- para ingresar hay una cuidadora y la puerta está cerrada y el acceso es con huella digital. Es decir, personal del hospital que tiene la huella registrada pueden poner la huella y se abre. Sino la puerta está cerrada y atrás igualmente siempre hay un cuidador tratando de mantener el registro de la gente que entra y que sale.

- Cuando era chica me acuerdo que venía al hospital y la imagen que daba era realmente muy triste. ¿Sentís que estos cambios que se vienen dando viene acompañando a la comunidad, que viene cuidando al Hospital?

Creo que sí, en parte sí. Antes de subir a la dirección en el Hospital había muchas situaciones de… arreglabas un baño y a los dos días no tenías más el baño porque estaba roto. Las paredes también: pintabas una pared, con lo que cuesta hacer todas estas obras, y de repente estaba dibujada, pintada. Había mucho de eso. La verdad en ese sentido un poco por los controles, un poco porque la gente de alguna manera quiero pensar va entendiendo que hay que cuidar el hospital. Si algo nos enseñó esta pandemia es que dependemos todos del Hospital. Sea quien sea, tenga la cobertura que tenga el hospital público es el alma mater de la salud.

Acá todos los que estamos trabajando la única intención que tenemos es aliviar, curar, acompañar con lo que sea que podamos hacer con la salud para la gente. Y el que daña o rompe el Hospital está maltratándose a sí mismo y a la comunidad. Creo que de alguna manera se ve: ya no tenemos tanto esos problemas, creo que la misma gente se siente mejor. Vos entrás en un lugar que está lindo, que está agradable; y entrás en un lugar que está sucio, que está roto, que está feo… creo que uno simplemente por eso ya trata de cuidar.

Nos falta un montón, tenemos un montón de proyectos que los vamos haciendo con el tiempo que nos permite esta pandemia, pero es lo que te decía: en ningún momento se cortó, todos los días… a veces me hubiese gustado poder hacer más cosas de las que hicimos hasta ahora, pero los proyectos están, de ningún modo se tiraron para atrás. La realidad es que vamos haciendo lo que podemos, nosotros subimos en enero del 2020 a tomar la dirección y de ahí en más no nos dio tregua este bicho, tuvimos que cambiar un montón, incluso la estructura del hospital: se modificaron las áreas, donde se atendía una cosa se pasó a atender otra y después la cambiábamos de nuevo.

De a poco estamos avanzando: pintamos, calefaccionamos las áreas, hacemos más ameno el lugar. El Hospital está creciendo, tenemos nuevas áreas: hoy tenemos residencia en emergentología -estamos formando emergentólogos-, enfermeros en terapia intensiva, recuperamos la residencia en pediatría que se había perdido. Son todos los profesionales que se van formando después de haberse recibido. Tenemos proyectos para nuevas residencias el año que viene en Oncología, en Salud Mental. Incorporamos nuevos profesionales que no teníamos como endocrinólogo, médicos generalistas.

Estamos armando un proyecto de residencia también para interactuar con el Municipio, con los Centros de Atención Primaria y mejorar no sólo el hospital si no también integrar el sistema de salud en San Fernando desde el primer nivel hasta el nivel más complejo que en este caso sería el hospital.

- Los primeros meses fueron de mucha incertidumbre. Fue una crisis y como tal impacta en la sociedad, algunos lo sobrellevan mejores que otros pero en ese momento ustedes estaban ahí, poniéndole el cuerpo a una pandemia ¿Cómo transitó el trabajador de la salud un desafío tan grande como ha sido esta crisis de salud?

Preparados estamos. Son múltiples factores los que inciden en el comportamiento del sistema de salud y de la sociedad en sí. Son demasiados. Todo este proceso, crisis que vivimos en estos dos años nos fue entrenando, fue un curso intensivo. Hay médicos que en cuarenta años de ejercicio no vieron ni por asomo situaciones similares a las que tuvimos que vivir nosotros adentro del hospital. Con una incertidumbre total, muchas veces decidiendo cosas sin tener datos. Nosotros los médicos estamos acostumbrados a trabajar con datos, estamos acostumbrados a indicar un tratamiento o a tener cierto comportamiento en base a un dato concreto, demostrable y verificable. Bueno, esto puso de patas para arriba a todos los paradigmas científicos, médicos, sociales porque teníamos que tomar decisiones muy complicadas en situaciones muy complejas sin tener datos concretos. O sea, con una incertidumbre total. Íbamos aprendiendo sobre la marcha, íbamos mejorando las cuestiones en base a lo que íbamos viendo que daba mejor resultado.

Eso nos fue preparando de una manera que el día de hoy ya no hay trabajador de la salud que haya pasado por esto que no esté de alguna manera con un entrenamientos y con una preparación que creo que ya pueden afrontar cualquier cosa que se planteen.

El problema real que hay también es el agotamiento. Llega un momento en que uno está realmente muy agotado, hay veces que realmente no se puede exigir más al personal de salud. Yo voy a estar eternamente agradecido con todos los que forman parte del Hospital de San Fernando: desde los empleados de limpieza, los técnicos, los enfermeros, los médicos, los camilleros, los ambulancieros, el personal administrativo que ha tenido un trabajo que ni se conoce pero que es infernal… bueno, son muchas áreas que por ahí están ocultas, pero que entre todos tuvimos que ponerle el pecho y saliendo adelante.

Yo tengo fe que esta ola así como está subiendo vertiginosamente va a empezar a descender. Vamos a quedar con mucha inmunidad todas las personas y tengo la ilusión que vamos a poder aprender a convivir con esto de a poco, que todavía nos falta, pero a convivir con esto de alguna manera para poder seguir teniendo una vida normal. Y ojalá que esto deje de ser una pandemia y pase a ser el día de mañana una enfermedad endémica, que con eso lo que quiero decir es que se considere como una gripe, como una enfermedad que está, que existe, que convive con nosotros pero que se maneja, que se controla y que ya todos aprendimos, no es solo el sistema de salud, sino que toda la población aprendió a vivir con esto.

Creo que esa es la última lección que nos tiene que quedar: que esto no solo desde el sistema de salud se puede arreglar. Que depende de que todos aprendamos a convivir y a respetar ciertas normas como hacemos con ciertas cosas que tal vez no tengan que ver con salud. Así como aprendemos que cuando el semáforo está en rojo nos tenemos que detener, esto es lo mismo porque si no aprendemos eso y no respetamos las normas de autocuidado y de cuidado al de al lado ese creo que es el obstáculo más grande para salir de todo esto y poder decir bueno ya podemos convivir con el virus corona como podemos convivir con un montón de otras enfermedades infectocontagiosas que en su momento hicieron estragos y hoy la tenemos controladas. Pero depende de todos.


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