ENTREVISTAS

Juan Delle Donne: “La inversión realizada en el hospital ahora nos permite hacer prevención”

Juan Delle Donne: “La inversión realizada en el hospital ahora nos permite hacer prevención”

Por Manuela Herrera y Valentina Frare

El director del Hospital Petrona V. de Cordero, Juan Delle Donne, conversó con el equipo de San Fernando Nuestro acerca de nuevas iniciativas que están desarrollándose en el hospital relacionadas con una determinada forma de concebir la salud: centrada en las necesidades de la gente.

Desde su oficina del Hospital Cordero, Juan Delle Donne podría limitarse a enumerar las obras que vienen desarrollándose en el lugar: la renovación de la fachada, los consultorios externos, la sala de espera, la guardia de emergencia, otras áreas y pasillos de circulación general, el casco histórico, la sala de internación de cuidados intermedios.

Y si bien cuenta, sonrisa de por medio, todo eso que se hizo y se está haciendo,Delle Donne también dice: “Eso que se está viendo afuera es una parte de todo lo que se viene haciendo adentro”.

En esa misma línea, el director del Hospital Cordero es claro: “Dentro del hospital, por lo menos en nuestra gestión, nos manejamos por dos lineamientos generales: uno es mejorar la calidad de atención para la gente que viene a atenderse y la otra es mejorar las condiciones de trabajo para la gente que está trabajando”.

- ¿Cómo era la situación al comienzo de tu gestión?

Cuando nosotros subimos había falta de recursos humanos, no había estructura, no había jefes de servicio. No tenías a quién responder: no teníamos jefe de clínica, no teníamos jefe de pediatría, no teníamos jefe de terapia intensiva, no teníamos jefe en neonatología. Era difícil llevar adelante un hospital que no tenía una estructura jerárquica organizada, no solo por el tema de los problemas sino que no teníamos a nadie que venga y diga “mirá, necesito esto”. Con el tiempo logramos armar jefaturas y poner todos los cargos medios, lo cual le dio de nuevo una estructura al hospital. La parte edilicia no es menor porque eso que se está viendo afuera es una parte de todo lo que se viene haciendo adentro.

- ¿Cómo fue ese proceso?

Al principio trabajamos mucho en recuperar el recurso humano de las áreas de auxiliares. Diecinueve personas teníamos en limpieza, el domingo por ahí quedaba una sola para limpiar el quirófano, la guardia, las 170 camas de internación. Lo único que había era bichos, suciedad. Hoy tenemos ya 52 nuestros y una empresa tercerizada con quince más que se encargan de las áreas de internación. Teníamos dos ambulancieros y hoy tenemos siete u ocho. No teníamos cuidadores: esto era tierra de nadie, había gente por cualquier lado todos los días, había enfermeros que tenían miedo de salir al pasillo por si les robaban. Hoy tenemos 47 cuidadores hospitalarios, en todas las puertas hay alguien que está controlando el ingreso. Fue mucho, muchísimo laburo.

- Y actualmente, ¿cuáles son algunos de los proyectos en los que están trabajando?

Se creó el SAPS, un servicio nuevo de áreas programáticas y redes en salud. La idea es empezar a sacar el hospital a la comunidad. Hay un equipo puntual que está formado por una trabajadora social, dos psicólogas y tres médicas generalistas. Nosotros no teníamos médicos generalistas y ahora vamos a incorporar tres más a este equipo. La idea es romper un poco con el modelo neoliberal de cuando hay un enfermo llevarlo al hospital. Porque el tipo ya está enfermo y muchas veces de algo que se podría haber prevenido si tenemos un buen sistema de prevención. Para tener un buen sistema de prevención tenés que articular entre el primer nivel de atención, que son los centros de atención primaria, y el segundo o tercer nivel de atención que es la complejidad. Si no hay articulación no vas a tener nunca un buen sistema preventivo de promoción y prevención de salud. Este equipo es un nexo: la idea es salir al territorio para empezar a coordinar con los centros de atención primaria. Estamos tratando de vincular el hospital con las escuelas.

- ¿De qué manera vienen llevando a cabo esta vinculación?

Hicimos ya cuatro operativos: las chicas del SAPS van, le arman a todo el equipo una charla de salud adolescente integral, le dan una charla a los chicos. Pero después se quedan ellas en un consultorio móvil para que si algún chico quiere hacer alguna consulta la pueda hacer a puertas cerradas y no en el auditorio con todo el mundo. Están haciendo entre 30 y 50 consultas de chicos. A raíz de estos operativos que empezamos a hacer lo que nosotros nos llevamos es que las consultas que hacen los chicos muchas veces son por consumo de sustancias problemáticas o por temas de salud sexual y reproductiva, pero también de repente empezamos a ver que uno de los temas que más saltaba era el suicidio. En nuestro monitor no estaba muy pensado el abordaje del suicidio en chicos de 15 años, pero ellos están trayendo el tema.

Este SAPS entonces es una herramienta que nos sirve a nosotros para empezar a ver qué está pasando afuera, porque tenemos que armar estrategias que sirvan para los problemas que tenemos en el territorio donde estamos. Nos sirve para recaudar un montón de datos e información para empezar a reforzar algunos dispositivos que no teníamos pensados, algunos temas que no estaban. Terminamos armando un consultorio de salud adolescente integral, además del consultorio de género y diversidad que teníamos ya previamente, que también está laburando con el SAPS.

- ¿Qué otros proyectos tienen para el próximo tiempo?

Acabamos de recibir aires acondicionados, computadoras, estamos atrás de hacer la historia clínica electrónica, que es algo fundamental y es muy complicado en la provincia de Buenos Aires. Ahora estamos con este proyecto de la red nueva. También necesitamos terminar la instalación del tomógrafo. Además, los lugares de terapia intensiva pediátrica y pediatría cuando pasen a la obra nueva van a quedar libres. Ahí lo que tenemos idea de hacer es ampliar la maternidad: hacer una casa para madres. Son dos o tres habitaciones, cuatro o seis camas y un baño. Tenemos muchas mamás que vienen y se quedan con su bebé internado en Neonatología un mes o que vienen a terapia intensiva pediátrica y a la noche las ves que están durmiendo en el banco. Entonces uno de los proyectos que tenemos es armar una casa de madres en estos espacios, para que las mamás puedan tener algún lugar para quedarse.

- ¿Cómo crees que todas estas iniciativas se vinculan con la forma de concebir la salud que tienen en el hospital?

Es importantísimo entender que la tecnología es muy importante, pero la medicina está con un tema que tiene que ver con políticas sanitarias y con ideas políticas. Porque no se puede quedar fuera de la política nada de todo esto de lo que se habla. Hay que decirlo sin pelos en la lengua: hay empresas a las que les conviene que la gente esté enferma. Necesitan que se invierta muchísimo en aparatología y que yo tenga tomógrafo y resonador ultrasónico. Son necesarios, porque muchas cirugías no se pueden hacer si no tenemos eso. Ahora, el foco está puesto ahí cuando en realidad el foco debería estar en la prevención, en el primer nivel de atención, poniendo la inversión de los recursos, de la energía y de las estrategias en la articulación para que el 80% de las patologías se puedan atender en un centro de atención primaria, como debería ser. Y sacar un poco esa idea cultural que tenemos todos de que me duele algo y me voy al hospital. También está el tema del acceso a la salud, porque si la gente tiene que estar tres meses para conseguir un turno para que un médico le dé una aspirina, cuando pasa por la guardia se mete. Hay que hacer un trabajo que va más allá, es un sistema lo que estamos tratando de modificar y de entender.


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