ENTREVISTAS

Linus Spatz: “Como científico es una gran satisfacción ser parte del desarrollo del suero hiperinmune anti COVID-19”

Linus Spatz: “Como científico es una gran satisfacción ser parte del desarrollo del suero hiperinmune anti COVID-19”

Por Manuela Herrera

Tras la aprobación de la ANMAT del suero hiperinmune y la visita a los laboratorios del Presidente de la Nación, el sanfernandino y biólogo, Linus Spatz, dialogó con San Fernando Nuestro para contar su experiencia.

Linus Spatz es CEO y co-fundador de INMUNOVA, un laboratorio que formó parte del desarrollo del suero hiperinmune anti COVID-19 recientemente aprobado por la ANMAT. “Somos expertos en proteínas y anticuerpos, pero el foco está en buscar tratamientos para algunas enfermedades que hoy no tienen ningún tipo de cura ni tratamiento”, explicó el biólogo. Con este objetivo presente desarrollaron este medicamento basado en anticuerpos policlonales que redujo la mortalidad en los pacientes con COVID-19 severa prácticamente a la mitad (45%).

Este proyecto fue uno de los seleccionados en la convocatoria “Ideas Proyecto Covid-19” por la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación. La misma tuvo lugar en el marco de la Unidad Coronavirus, creada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, el CONICET y la Agencia.

El suero equino hiperinmune se utiliza en el tratamiento de pacientes adultos con cuadros de COVID-19 de moderados a severos. A partir de estudios clínicos se evidenció, de acuerdo a lo comunicado por el CONICET, “beneficio clínico considerable, la disminución de la necesidad de internación en terapia intensiva y de asistencia respiratoria mecánica”.

-¿Cuándo comienza y cómo surge el proceso de producir el suero hiperinmune anti COVID-19?

Linus Spatz: Nosotros ya veníamos trabajando en este tipo de tratamientos; básicamente en un suero contra síndrome urémico hemolítico, una enfermedad que está vinculada a las hamburguesas mal cocidas. Hace tiempo que estábamos avanzando muy bien y cuando llega la pandemia tuvimos que frenar porque no había condiciones para trabajar en los hospitales o había que liberar a los médicos. Ahí, cuando empezamos a ver un poco los diarios y las publicaciones internacionales, inmediatamente surgió la posibilidad de con nuestra experiencia ver si funcionaba el mismo concepto: un suero equino, con gran cantidad de anticuerpos -en el caso del síndrome urémico, una toxina- que son capaces de neutralizar el virus. Anticuerpos contra una parte específica del virus, que es la que usa este para entrar a las células y empezar a replicarse e infectar.

El 9 de marzo tuvimos una reunión en el Ministerio de Ciencia. Salimos de ahí, charlamos al día siguiente con todo el equipo -somos unos veinticinco científicos- y nos pusimos a trabajar. Trabajamos muchísimo durante estos diez meses y acá estamos, con un resultado y ensayo clínico que dio bien, una aprobación de la ANMAT y ya empezándolo a usar en hospitales.

-¿Qué le dirías entonces a la sociedad civil que significa la aprobación de la ANMAT?

Como científicos, nuestra primera alegría y logro es realmente poder darle al sistema de salud una herramienta muy segura para casos de pacientes moderados a graves. Los sueros son muy seguros, eso es lo principal que se aprobó en el ensayo clínico: no tienen ningún efecto adverso para quien los recibe. Lo segundo es que hay un grupo de pacientes, los que pasan de moderados a severos y empiezan a complicarse terminando muchos en terapia intensiva y lamentablemente algunos muriendo, para los cuales este tratamiento que logramos frena bastante la mortalidad. Tiene parámetros muy buenos e incluso creemos que van a mejorar con el uso temprano. Los anticuerpos lo que hacen es bloquear el virus. Entonces, en la medida que vayamos detectando rápido a esos pacientes que lo necesitan, este tratamiento va a tener un impacto muy grande para frenar por lo menos la mortalidad de la gente, el ingreso a terapia intensiva y demás.

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-Personalmente ¿cómo dirías que se siente tener un rol tan importante en la lucha contra el Covid?

La verdad no quiero hablar solo de mí porque esto es un trabajo enorme de un montón de gente y de equipo. Sé el sentimiento de todos porque acá recibimos muchas respuestas de familiares de pacientes que realmente mejoraron mucho y estaban en una situación bastante crítica. Incluso hay en San Fernando; ahí también donamos algunos tratamientos y yo sé de algunos que estaban internados en el hospital y ahora están mucho mejor. La verdad es que es eso: una gran alegría y satisfacción. Es como un sueño para cualquier científico que sus investigaciones tengan impacto directo en la salud y, en definitiva, en salvar vidas. Es algo que compartimos con todo el equipo y de alguna manera nos permitió hacer esta maratón de quince o dieciséis horas de trabajo por día, sin sábados, domingos, feriados ni nada; unirnos como equipo en pos de lograr eso. Así que sí, inmensa alegría y también de alguna manera cierta sensación de misión cumplida como equipo. Era algo que realmente podía tener un impacto y lo pudimos probar.

-En estos últimos días el Presidente de la Nación visitó INMUNOVA. ¿Cómo se vivió esa visita?

Alberto Fernandez en InmunovaPara ellos (el gobierno) también fue una satisfacción grande. El Ministerio de Ciencia apoyó el proyecto, de hecho financió algo. Así que vinieron el ministro de Ciencia, el ministro de Salud -que también apoyó mucho-, gente del Ministerio de Kulfas (Desarrollo Productivo) que también nos dio un apoyo económico y la verdad es que estábamos todos muy contentos, el Presidente también. Ya nos habíamos reunido antes en Olivos así que nos conocíamos, él conocía muy bien el proyecto y preguntó muchísimo. El encuentro no fue protocolar ni formal. De hecho, lo llevamos al laboratorio y le pusimos un guardapolvos para que pudiera entrar también. Fue realmente una alegría para todos. Hablamos un poco de la ciencia en general y de que nosotros como científicos no nos vemos sólo haciendo ciencia para publicaciones y demás, sino realmente como una herramienta para mejorar la vida de la gente y también para el desarrollo económico del país. Porque este producto se puede exportar, nos están consultando un montón de países de Latinoamérica. La ciencia también es una herramienta de desarrollo. En muchísimos países las compañías de biotecnología crecen y generan puestos de trabajo calificados, ingresos para los países… de eso también se habló, de sostener políticas científicas, políticas de largo plazo.

-¿Qué considerás que debería hacer la ciudadanía frente a la situación actual?

La situación nuevamente es complicada, no hay manera de negarlo y de alguna manera es un compromiso y un esfuerzo que vamos a tener que hacer todos. En el mundo también se vio que no hay políticas de gobierno suficientes. Todos los países están con escasez de vacunas, vacunando con cuentagotas y la producción de vacunas es lenta también. Hasta que eso no pase, hasta que realmente podamos estar el 95% de la gente vacunada, la actitud individual de cada persona, cuidarnos entre nosotros y respetar las normas mínimas hace la diferencia. La cantidad de contagios sube o baja de acuerdo al comportamiento de las personas: que realmente usen el barbijo, que nos cuidemos entre todos, que pensemos en el otro. No hay otra manera de frenar hasta que no estemos todos vacunados prácticamente. Un tratamiento lógicamente sirve para la persona que ya está en el hospital y empieza a complicarse, pero no para evitar el contagio masivo. Eso sólo lo hacen las vacunas y el comportamiento individual de cada uno.


  1. ate
    ate 16 enero, 2021, 20:55

    Muy interesante entrevista! Todos los medios deberían publicar artículos de fuentes profesionales, como este

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