CULTURA
María Bradley: “La música es mi elección siempre”
La isla la recibió con apenas tres años de vida y el rio se enamoró de su fresca sonrisa, no pudo resistirse a ese encanto tan natural como los mismos sauces que acariciaban sus aguas. Así fue como empezó ese enamoramiento que se perpetuo en el tiempo, y ella que creció acunada por la suave marejada, aprendió a cantarle canciones de amor a su río amado.
Cuando la observé detrás del micrófono de FM La Barca, gesticulando al aire y con sus inquietos ojos recorriendo el estudio de la radio, comprendí inmediatamente de quien se había enamorado el río. De ella, de María Bradley, quien a veces se aleja un tanto del Delta para poder hacer así “A Puertas Abiertas” desde las nueve hasta las doce del mediodía, por la 88.3. Pero quedarse con esta imagen, sería como leer el prólogo de un libro, quedar atrapado en tan pocas palabras y luego no continuar con el resto. Y esa no es la idea, así que los invito a recorrer un poco por la vida de esta mujer multifacética.
¿Dónde naciste María?
Nací en Capital y a los tres años me mudé a la isla. Mis papás siempre pasaban los fines de semana en el Delta y no soportaban la idea de con cuatro hijos tener que volver los domingos a la ciudad. Tomaron la decisión de quedarse para siempre. Allí crecí, hice el jardín de infantes y luego todos los días viajaba para estudiar.
¿Cómo está conformada tu familia, tenes hermanos?
Somos dos mujeres y dos varones, muy prolija la cosa.
¿Cómo llego la música a tu vida?
La música siempre estuvo presente en mi vida, en el estado más puro. Desde la voz de mi mamá o mi papá tocando la guitarra y también cantando. Hasta mi abuela paterna que era concertista, hasta mi abuelo materno que era poeta y también cantaba, era una persona muy alegre. Dé él grabé en mi disco el tema ¨Coplas” que pertenece a uno de sus libros y yo le puse música.
Con mi hermana mayor Mariana, siempre cantábamos ¡Y yo hacia las segundas voces! Eso era lo que más me divertía.
¿Qué pasaba por tu cabeza en ese momento?
Cuando estaba terminando el secundario pensé en ser asistente social, veterinaria, me anoté en el Conservatorio de Martínez para estudiar canto lírico, pero nada de eso me convencía. Decidí ser locutora, me anoté en el ISER, rendí los exámenes y entré. La radio siempre fue una gran pasión para mí, jugar con la voz y la libertad de poder y saber usarla, es lo que hasta el día de hoy me apasiona con el alma.
¿Cómo es Bradley como mujer?
Bueno, te cuento soy muy sencilla, pero coqueta. Me gusta estar arreglada: Si no me pinto los ojos me siento desnuda! No creo que te sume para la nota pero ya que hablaste de maquillaje te digo (risas).
¿Cómo fueron los comienzos? ¿qué te llevo a elegir este tipo de música?
Esta música me empieza a apasionar cuando comienzo a armar un repertorio donde mi maestro Rubén Soifer, siempre lo digo, es fundamental, con él estudio música de todos los tiempos, canto música sefaradí, celta, fados, en lenguas de trovadores y troveros, languedoc. Y lo latinoamericano es la cuota que siempre está conmigo.
¿Qué significa tu abuela en tu carrera?
Mi abuela me dejo una enseñanza que tiene que ver con un proyecto de vida. Concretar con esfuerzo pero desde el amor todo lo que emprendamos. “Transparente” es una canción que habla de una abuela que le cuenta a su nieta, que ella nació para cantar: es la presencia de ella en mi vida.
¿Qué música escuchas?
Escucho mucha música todo el tiempo, amo la música sefaradí, española, árabe, folklore en general. De Argentina mis referentes son Jaime Dávalos, Eduardo Falú, Cuchi Leguizamón, María Elena Walsh, Leda Valladares. Puedo estar hablándote de poesía y música todo el día.
¿Una canción?
Una canción que me sigue de chiquita y yo la busco todo el tiempo en mi vida es “La tierra del olvido” de Carlos Vives e Iván Benavidez, es maravillosa.
¿Un libro?
Desierto de piedra de Hugo Wast, y “El primo Basilio” de José María Eca de Queiroz .
¿Una película?
Chocolat protagonizada por Juliette Binoche.
Supongamos por un breve momento, que tuvieras que elegir entre la radio y la música ¿Cuál sería tu elección?
¡La música es mi elección siempre!
Contanos un poco de tu trabajo “Canciones sobre el agua”
Mi disco es un reflejo de lo que siento a través de la música: es paisaje, es la isla con sus colores en mi vida. Es pasión, entrega absoluta que se completa cada vez que se produce el encuentro con el público en los shows. Desde esa comunión se hace concreto el fin, el objetivo de la música.
En un intento de hallar una definición exacta, que de alguna manera cubra todas las expectativas a la hora de no dejar nada librado al azar y poder definir a Maria con las palabras justas, encontré en Sabrina García a la persona indicada.
Me cuesta describir a María, no sé por dónde empezar. La conozco por la radio, su otra pasión. Allí, cada mañana, desde hace ocho años conduce su “A Puertas Abiertas” Creo que en el nombre de su programa ya hay una primera aproximación que la define. María no sólo pone voz, también pone entrega y compromiso.
En la radio, el oyente se conecta con su voz y esa voz viene cargada de emociones. Si tuviera que describirla cuando está frente al micrófono diría que habla con sus manos, con su cuerpo, le pone pasión a lo que hace y se compromete con cada palabra. No resulta extraño escuchar sus carcajadas en el éter o ver sus grandes ojos negros cargados de emoción.
En la música es igual, transmite pasión, compromiso y entrega. Cuando la ves cantar, te dan ganas de cantar y bailar junto a ella. Esta isleña por naturaleza y por elección, lleva río en la sangre y se puede navegar con su voz, que es dulce y firme como ella.
Es mujer valiente que le sonríe a la vida, sabe lo que quiere y se esfuerza cada día para alcanzarlo. Aunque sus días duran mil horas, siempre estará allí para un abrazo. Sin dudas detrás de esta maravillosa artista se esconde una gran mujer.
Fuente: Entre ríos y arroyos

