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Redujeron a la mitad la pena de dos “soldaditos” narco que asesinaron a un hombre en el Delta

Redujeron a la mitad la pena de dos “soldaditos” narco que asesinaron a un hombre en el Delta

Se cumplió una parte de los peores temores de los hijos de Norberto Machado, el comerciante asesinado a escopetazos hace casi cinco años cuando pescaba en el Delta, en Tigre. Dos de los tres homicidas, que eran menores de edad al momento de cometer el crimen, fueron beneficiados hoy con una reducción de casi la mitad de la pena por un Tribunal de Responsabilidad Juvenil de San Isidro, que les bajó de 28 a 14 años y 10 meses el tiempo que deben pasar detenidos, según informaron fuentes judiciales a la agencia de noticias Télam.

Norberto Machado pescaba junto a su hijo y dos amigos en una isla de Tigre cuando desde un bote dos menores y un adulto comenzaron a dispararles. Machado, de 58 años, fue alcanzado por los proyectiles cuando intentaba regresar a su lancha; murió poco después. Fue el 1° de marzo de 2015.

Los dos menores que lo asesinaron, que la Justicia comprobó que eran “soldaditos” de un grupo narco de la zona, fueron condenados a 28 años de prisión, hace tres años . Pero la Cámara de Casación ordenó revisar la sentencia y esta mañana el Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil N°1 de Pilar, presidido por el juez Alejandro Flori, firmó la resolución.

“Esto es una vergüenza. Los jueces de Casación le dieron el pie a este juez para que a los asesinos les den la pena con la escala de tentativa, que es de 10 a 15 años. Es aberrante, no hay palabras para decir lo mal que está la justicia en la Argentina, se me ríen en la cara”, dijo a La Nación, luego del fallo Maximiliano Machado, el hijo de la víctima.

Los hijos de la víctima estaban preocupados por la posible libertad de los homicidas. “Estoy desesperada y tenemos miedo ¿Quién nos certifica la seguridad de nuestra familia? Estos son ‘cazadores de humanos’. Mataron a mi papá por diversión. Más de 33 plomos del cuerpo le sacaron. Tiraban y se reían. No quiero que sigan destruyendo otras familias”, dijo Marianela Machado, hija de Norberto.

Tanto Marianela como su hermano Maximiliano estuvieron presentes en una audiencia a la que fueron citados y en la que estuvieron también los asesinos de su padre. Allí, les informaron que este lunes se definiría si se va a mantener la pena de 28 años, si se la bajaba o, incluso, si se los liberaba.

“Desde que perdí a mi papá, perdí el miedo”

Maximiliano Machado, que es hijo de Norberto y víctima él también de la agresión armada en la que terminó muerto su padre, consideró que el caso del asesinato de su padre “está clarísimo”. De hecho, la autoría del crimen por parte de los jóvenes no está en duda para la Justicia, sino el monto de la pena. “Yo estaba ahí, no me lo contó nadie. Mataron a mi viejo. Yo fui víctima también”.

Antes de la resolución que se acaba de conocer, Maximiliano había dicho: “Yo todavía creo en la Justicia; para mí no hay ninguna posibilidad de que puedan salir. Yo sufrí amenazas, pero desde que perdí a mi papá, perdí el miedo. Voy por todo. Y no es ojo por ojo: es justicia. Estos asesinos tienen que pagar por lo que hicieron”.

Sobre el cruce con los asesinos de su padre en la audiencia del pasado lunes, Maximiliano asegura: “Ellos me siguen mirando con la misma cara de asesinos. No quisieron hablar con el juez”.

Los abogados de los condenados consideraron que los dos jóvenes pueden ser liberados porque, de acuerdo a su criterio , ya se “resocializaron” en el tiempo que llevan detenidos, según informó la agencia de noticias Télam. Los letrados consideran que el artículo 4 de la ley de responsabilidad penal juvenil estipula que, aún siendo culpables, si los informes así lo determinan, pueden ser eximidos de prisión.

“Mataron a mi familia”

Marianela y Maximiliano no creen, en este caso, en la resocialización de los condenados. “Los cambiaron de penitenciaría como cuatro veces. Cuando los cambian tanto es porque no se portan bien”, señaló la hija de la víctima.

“Es todo bastante turbio -opinó Maximiliano, en el mismo sentido-, es más que obvio que hay alguien detrás de esto. Alguien está pagando por el silencio de ellos. Cómo puede ser que cuando les dicen ‘tienen algo para decir’, se queden callados. Es aberrante. Dicen que les va bien en el colegio y no saben ni escribir su nombre cuando firman. Hay demasiadas contradicciones”.

Cuando a fines de diciembre de 2016 los dos menores fueron condenados a 28 años de prisión por e l Juzgado Penal Juvenil N°3 de San Isidro, a cargo del juez Alberto Villante, la Justicia determinó que ellos eran “soldaditos” de una banda narco que acopiaba droga en la isla donde Norberto Machado había ido a pescar con sus amigos, en uno de los canales del Paraná Miní, en Tigre. Junto a ellos estaba Julio Isla, que era mayor de edad al momento del hecho y que fue sentenciado en noviembre de ese mismo año como coautor del crimen. Recibió la pena de prisión perpetua.

Marianela tiene 29 años y es arquitecta. Maximiliano, de 32 años, es comerciante, como lo era su padre. Ambos coinciden en destacar las virtudes de Norberto, un fabricante de zapatos, “un excelente hombre, un tipo que laburaba a sol y sombra, cuyo sueño era comprar una lancha para salir a pescar”, según lo definió su hija.

“Pasaron cinco años, pero para mí es como si hubiesen pasado cinco días, como si hubiera sido ayer. Para mí, mi papá era todo; no es que lo mataron y se terminó. Mataron a mi familia”, afirmó Maximiliano.

Sobre la justicia, y más allá de su situación particular como hijo de víctima y sobreviviente de un crimen resonante, Maximiliano opinó: “A los jueces les importa más la vida de un asesino menor que la vida nuestra, que fuimos víctimas de un asesinato. Espero que esto cambie un poquito. Los jóvenes son cada vez más violentos porque saben que entran y salen”.

Marianela coincidió y se preguntó: “¿Dónde está el derecho de las víctimas? Hoy tengo que trabajar para pagar un abogado para que no me maten, para que no vengan por mí, para que cumplan la condena que tienen que cumplir”.

Luego de batallar tantos años en la causa por el crimen en el que perdió a su padre, Maximiliano llega a una conclusión: “La misma Justicia se te caga de risa. Lo que pretenden es ganarte por cansancio, para que el dolor te haga agachar la cabeza y el duelo siga”.

El caso y la definición un día sensible

La Justicia dio por probado que el 1° de marzo de 2015 Machado compartía un día de pesca con su hijo y dos amigos: el fletero Jorge Valenci, de 53 años, y el gasista Eduardo Lorenzo, de 55. Habían partido en lancha desde una guardería náutica de Villa La Ñata y tomaron el canal De la Serna hacia el Paraná Miní.

Se largó a llover y los cuatro pescadores buscaron tierra. Hicieron un asado y cuando comían aparecieron tres personas en un canobote que comenzaron a dispararles.

Maximiliano afirmó entonces que a él lo “salvó” su padre cuando lo “empujó atrás de un árbol” y que a su padre lo acribillaron cuando intentó tirarse dentro de la lancha. “Yo les gritaba ‘basta, loco, no tiren más’ y me seguían disparando. Me acuerdo de la mirada de esos hijos de puta, detrás de un arma larga, disparando sin cesar. Imaginate todo lo que viví, no me lo contó nadie”.

La resolución se conoció en un día muy especial para los Machado. “Un detalle sensible para mí es que el 10 de febrero, el día que darán una nueva sentencia, sería el cumpleaños de mi papá”, contó Maximiliano.

Fuente: La Nación


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