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Secuestran cinco autos de alta gama comprados con dinero de secuestros virtuales

Secuestran cinco autos de alta gama comprados con dinero de secuestros virtuales

Son los automóviles de uno de los jefes de la banda conocida como “Las lloronas” y cuyos miembros pertenecen a la comunidad gitana. Los vehículos fueron encontrados en un garaje de ese barrio porteño.

Para el fiscal de San Fernando a cargo de la causa, Alejandro Musso, estos vehículos fueron adquiridos con el dinero que la organización, conocida como “Banda de las lloronas”, recaudaba en los rescates cobrados por los secuestros virtuales y, por ello, ordenó su secuestro.

El allanamiento fue dispuesto por el juez en lo Criminal de Rogatorias de Capital Federal, Alejandro Cina, a pedido del juez de Garantías 5 de San Isidro, Diego Martínez, y realizado por efectivos de la Dirección Distrital de Investigaciones (DDI) de San Fernando que, por razones de jurisdicción, contaron con la colaboración de la Policía Federal.

El procedimiento se llevó a cabo en un garaje de la calle Cuba 1823 del barrio de Belgrano, a tres cuadras de la casa de uno de los principales imputados de la causa, Rubén Omar Papandópoles, alias “Gano”.

Los vehículos incautados son un Chevrolet Camaro (patente NPG-454), un Mercedes Benz C200 Kompressor (HIW-322), dos BMW cupé (AJD-768 y EHZ-492) y un Volkswagen Pasat CC (KVX-396).

“Sabíamos por escuchas telefónicas y porque en los allanamientos de julio fueron secuestradas sus cédulas verdes, que estos ‘fierros’, como ellos les dicen, existían y estaban guardados en algún sitio”, dijo el fiscal Musso.

Según explicó el fiscal, “uno de esos auto, el Mercedes Benz, tenía instalado un rastreador satelital de la empresa Iturán que estaba inactivo. Pedimos que el rastreador se vuelva a activar y así llegamos al garaje de la calle Cuba”.

Musso afirmó que “con estos cinco autos ya son cuarenta los vehículos que le secuestramos a la banda”. Para el fiscal, los gitanos blanqueaban el dinero que obtenían de los rescates de los secuestros virtuales comprando vehículos como los secuestrados en la causa.

El propietario de estos últimos cinco autos secuestrados, ‘Gano’ Papandópoles, era uno de los líderes de la organización y de los denominados “llamadores”, que realizaban las comunicaciones extorsivas y tiene domicilio en la calle Cuba al 2100, a tres cuadras del garage donde guardaba los autos secuestrados.

La causa tiene actualmente seis detenidos con prisión preventiva -entre ellos “Gano”-, y aún hay dos prófugos, un hombre y una mujer.

Pero el expediente se desdobló porque uno de los imputados es indocumentado y su madre aseguró que se trata de un menor de edad, por lo que hay una causa en el Fuero Penal Juvenil con este adolescente apodado “Alex” como imputado, y la causa central, a cargo del fiscal Musso, con los cinco acusados mayores restantes detenidos. Se trata de Daniel “Chicho” Ivanoff (cobrador-llamador); Javier “Milanco” Papandópoles (cobrador); el ya mencionado Rubén “Gano” Papandópoles (llamador); Maximiliano “Poroto” Papadopulos (cobrador) y Yamila “La Japonesa” Kawai Cabrera (llorona).

Todos enfrentan una imputación por “asociación ilícita y estafas reiteradas”, aunque ahora el fiscal Musso agravó esa calificación por la participación de un menor en la banda.

Los imputados que hace dos meses se encuentran prófugos son Cristian “Ianco” Papadopulos (llamador-cobrador) y Milena “Mile” Ivanoff (llorona), ambos familiares de los otros detenidos.

La “Banda de las lloronas” fue desbaratada el 17 de julio tras 12 allanamientos realizados en Capital Federal y Mar del Plata.

Las organización tenía montado una suerte de “call center” en un departamento del barrio porteño de Villa Devoto, desde donde hacían alrededor de 150 llamados telefónicos por noche a víctimas desprevenidas que entregaban dinero u objetos de valor para liberar a algún familiar que en realidad no estaba secuestrado.

El modus operandi consistía en hacer llamar a mujeres en llanto -“las lloronas”- para que simulen ser familiares de las víctimas con las que se comunicaban al azar para hacerles creer que tenían a su hija, hermana o sobrina secuestrada, cuando en realidad todo era una farsa.

Fuentes judiciales indicaron que esta misma organización está siendo investigada en paralelo en una causa que lleva adelante el Juzgado Federal 9 porteño, a cargo del juez Luis Rodríguez, por una serie de secuestros virtuales cometidos en Capital Federal desde principios de 2014.

Fuente: Télam


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