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Un policía acostumbrado al gatillo fácil: la primera lo absolvieron, la segunda le dieron perpetua
Matías y los amigos se refugiaron en un jardín abandonado en el barrio municipal de Zárate y prendieron una fogata porque hacía frío. Era junio de 2013. Una vecina llamó al 911 y el policía bonaerense Silvio Barreto llegó en patrullero, le apuntó al joven con una escopeta calibre 12/70 por la espalda y lo mató. No era su primer gatillo fácil: en 2000 lo acusaron por la muerte de Alejandro Levickas y las heridas que recibió su amigo, en San Isidro. Aquella vez, la Justicia lo absolvió. Hoy lo condenaron a perpetua.
El oficial no estuvo presente durante la sentencia. Aunque su defensa había pedido que fuera considerado un homicidio “accidental”, el Tribunal Oral Criminal 2 del Departamento Judicial de Zárate Campana lo condenó por homicidio agravado por abusar de su función de policía. A Matías, el joven de 18 años, lo asesinó de un escopetazo en la espalda y los jueces Daniel Rópolo, Elena Bárcena y Miriam Dalsaso le dieron la pena que había pedido el fiscal del juicio, José Luis Castaño.
El 6 de junio de 2013 a la madrugada, Matías salió de su casa en Pinto al 2200 para juntarse con amigos. Se reunieron frente a la vivienda y se metieron en el jardín abandonado. Como hacía frío, hicieron fuego. Una vecina del barrio Municipal consideró que era un delito y llamó al 911.
Durante el juicio, un policía declaró que cuando estaban por llegar a la zona donde Matías hacía una fogata con amigos, él le dio a Barreto cuatro cartuchos de goma. Pero el acusado cargó en su arma perdigones de plomo.
El 29 de septiembre de 2000, Barreto y otros cuatro policías fusilaron a Alejandro Levickas, de 21 años e hirieron gravemente a Manuel Fernández Gache, de 20. Los jóvenes iban en moto hacia una hamburguesería de la localidad de San Isidro y quedaron atrapados en un tiroteo entre un grupo de cinco policías del Comando de Patrullas de San Fernando y dos jóvenes que escapaban en un Peugeot 106 robado, que los atropelló. Cuando cayeron, Alejandro recibió cinco impactos de bala y murió. Manuel quedó internado con cuatro balazos y le tuvieron que amputar la pierna.
El caso Levickas como el de Mariano Witis cobra fuerte impacto en lo local. Ambos eran músicos, de San Fernando y Beccar respectivamente. A los dos los mató la policía al confundirlos con delincuentes. Con ocho días de diferencia, dos operativos acabaron con la vida de los jóvenes.
Entre el 21 y el 29 de septiembre del 2000 y mientras el gobierno de Carlos Ruckauf seguía exigiendo mano dura para frenar la ola de asaltos, sus funcionarios salieron a explicar como supuesto “accidente” aquellas muertes. Los abogados de los familiares de las víctimas calificaron como “fusilamiento” el episodio donde se dispararon más de cien tiros.
En aquella oportunidad, el fiscal había pedido 18 años de cárcel para Silvio Barretto ya que fue reconocido por Fernández Gache como el policía que le disparó cuatro tiros en la pierna que, como consecuencia, tuvo que serle amputada. La Justicia lo absolvió por considerar que “no había pruebas para condenarlo”. Quince años más tarde le dieron perpetua por otro caso de gatillo fácil.
Fuente consultada: Cosecha roja, La Nación y Página 12

