INFORMACIÓN GENERAL
Señalizaron el Canal como Sitio de Memoria
Por Sabrina García
Bajo el sol de una hermosa mañana de fin de mayo, al borde de un canal que fue construido para evitar inundaciones. Allí, donde nació nuestra historia como ciudad, tan emblemático todo, cientos se congregaron para descubrir la señalización del primer Sitio de Memoria en continente de San Fernando (el primero fue en la Quinta El Silencio, lugar que utilizó la última dictadura militar para trasladar a los detenidos-desaparecidos de la ESMA ante la visita de la CIDH).
El olor al barro que deja el río cuando se va, tan característico de las ciudades costeras. El sol que pega en la cara, los abrazos fuertes, emociones al borde, voces entrecortadas, traer al presente a esas vidas de aquellos que todavía seguimos buscando. Vecinos que patearon las mismas calles, fueron al mismo colegio, compraron en los mismos comercios, alentaron los mismos colores del club del que fueron hinchas como tantos otros que habitamos esta ciudad.
Recordar, señalar, hablar de ellos, es sembrar memoria y también es dimensionar cómo un Estado represivo diseñó un plan de exterminio dispuesto a eliminar, mediante la tortura, a toda una generación pero, además, a disciplinar a toda la sociedad mediante el terror. Estudiantes, mujeres embarazadas, obreros navales, son algunos de esos ejemplos.
Volviendo al Canal y al hecho que congregó a cientos esta mañana de mayo para la señalización. En la madrugada del 14 de octubre de 1976, un integrante de la Delegación San Fernando de la Prefectura Naval Argentina fue testigo circunstancial del descarte que realizaban varios hombres sin identificación, que arrojaban tambores al río.
El hecho ocurrió en el puente por donde pasan las vías del tren (Tren de la Costa). Lo que siguió fue la radicación de la denuncia y una Justicia que decidió enviar esos ocho tambores de metal -retirados del río- al cementerio de San Fernando para enterrar como NN.
Los tambores contenían los cuerpos de seis hombres y dos mujeres (una de ellas embarazada).
En 1989, el Equipo Argentino de Antropología Forense logró identificar a seis de las víctimas.
En el año 2012 fueron hallados otros cuatro tambores. Esta vez en Virreyes oeste, cerca del Aeropuerto Internacional de San Fernando.
Integrantes de la Comisión Memoria, Verdad y Justicia de Zona Norte custodiaron los dos primeros tambores hallados hasta la llegada de las autoridades de la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires, el Municipio y el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), convocado por la Justicia Federal para llevar adelante las tareas de identificación.
En esa oportunidad, se logró establecer la identidad de los cuatro cuerpos hallados y de la séptima víctima correspondiente al hallazgo de 1976.
Gracias las denuncias realizadas ante la Justicia Federal, al Registro Unificado de Víctimas del Terrorismo de Estado y al acervo documental del Archivo Provincial de la Memoria, se pudo determinar que las personas asesinadas habían sido previamente detenidas-desaparecidas y permanecieron secuestradas ilegalmente en el centro clandestino de detención conocido como “Automotores Orletti”, en la Ciudad de Buenos Aires.
“Automotores Orletti” funcionó durante los meses de mayo y noviembre de 1976 como base de la OT 18 dependiente del Departamento de Operaciones Tácticas I de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) comandada por Aníbal Gordon (colaborador inorgánico de la Secretaría de Inteligencia del Estado entre 1968 y 1984 e integrante de la organización Triple A), y de la Superintendencia de la Policía Federal, bajo el poder operacional del I Cuerpo de Ejército.
Víctimas identificadas
Sobre los ocho tambores encontrado en 1976. Los cuerpos enterrados en el Cementerio de San Fernando como NN. Se trataba de seis hombres y dos mujeres, una de ellas embarazada. El 3 de octubre de 1989 se realizó la exhumación y posteriormente identificados por el EAAF en el mismo año.
- Marcelo Gelman (argentino), hijo del escritor Juan Gelman. Al momento de su secuestro tenía 20 años, era poeta y periodista en Gente y Noticias
- Dardo Zelarayán (argentino). Al momento de su secuestro tenía 51 años y era empleado en Asociación Bancaria Cap. Fed.
- Ricardo Gayá (argentino). Al momento de su secuestro tenía 25 años, era oficial ayudante en Policía Federal
- Gustavo Gayá (argentino) -hermano mellizo de Ricardo-. Al momento de su secuestro tenía 25 años y empleado en una Agencia de Turismo
- Ana María del Carmen Pérez (argentina) -pareja de Ricardo Gayá-. Al momento de su secuestro tenía 24 años, estaba embarazada de 9 meses y era empleada en Alpargatas.
- Mercedes Rosa Verón (argentina). Al momento de su secuestro tenía 40 años y era empleada en el Departamento Central Policía División Pasaportes.
- Ricardo Manuel González (argentino). Al momento de su secuestro cursaba el tercer año de Abogacía en la UBA, era empleado Bancario en Banco Canadá. Tenía 21 años.
- María Rosa Clementi Leiva Cancere (argentina). Al momento de su secuestro tenía 31 años y trabajaba en la Embajada de Cuba.
- Crescencio Galañena Hernández (cubano). Al momento de su secuestro se desempeñaba como diplomático en la Embajada de la República de Cuba. Tenía 27 años.
- Jesús Cejas Arias (cubano). Al momento de su secuestro se desempeñaba como diplomático en la Embajada de la República de Cuba. Tenía 23 años.
Los delitos cometidos en relación con estos hechos fueron juzgados en las causas 13/84 “Juicio a las Juntas”; Causa Nº 1.627 “Automotores Orletti”; Causas Nº1.504 “Plan Cóndor” y “Automotores Orletti II”; Causas Nº 2.261 y Nº 2.390 “Automotores Orletti III y IV” tramitadas ante el Tribunal Oral Federal 1 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; y en la Causa Nº 1351 “Plan sistemático de robo de bebés”, del Tribunal Oral Federal Nº 6 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Sobre el señalamiento
La subsecretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia y DDHH de la provincia de Buenos Aires, junto al Municipio de San Fernando y la Comisión por la Memoria, Verdad y Justicia de Zona Norte llevaron adelante la señalización del Canal de San Fernando como Sitio de Memoria, en reconocimiento a uno de los episodios más impactantes vinculados al terrorismo de Estado durante la última dictadura militar.
El acto se llevó a cabo en Libertador y Colón donde se hallaron ocho tambores que contenían restos humanos y para mantener viva la memoria sobre los crímenes cometidos en el marco del Plan Cóndor (campaña de represión política y terrorismo de Estado llevada a cabo a partir de 1975 por varias dictaduras latinoamericanas con el respaldo del gobierno de Estados Unidos, que incluía operaciones de inteligencia y el asesinato de opositores en el continente).
El ministro de Justicia y Derechos Humanos de la provincia, Juan Martin Mena, destacó “el valor de los sobrevivientes, de los familiares, por toda la valentía, todo lo que tuvieron que superar para poder hablar, para poder contar. Sin todo ese testimonio, no existiría nada de todo esto” y agregó: “Sería muy difícil preservar la memoria, absolutamente imposible hallar la verdad y muchísimo menos podríamos obtener justicia, sin ese coraje de los sobrevivientes para hablar, para contar lo que vivieron, lo que sufrieron. El principal homenaje y agradecimiento es para ellos”.
El Subsecretario de Derechos Humanos Matías Moreno resaltó la importancia de la lucha colectiva, el rol de los familiares y recordó a figuras como Nora Cortiñas, a dos años de su fallecimiento, y a Juan Gelman, que acompañó a los Agrupación H.I.J.O.S. en sus inicios.
También se refirió al avance argentino en políticas reparatorias. “Estamos haciendo lo que hay que hacer, cumpliendo las directivas que nos dio nuestro gobernador Axel Kicillof a partir del 10 de diciembre del 2019, de poner a la provincia de Buenos Aires en la reafirmación de las políticas reparatorias, las políticas memoria, verdad y justicia, y que esta política de derechos humanos sea transversal a toda esta a toda la gestión”.
La señalización contó con la presencia de familiares de las víctimas: Macarena Gelman (hija de Marcelo Gelman), Ernesto Gayá (hijo de Gustavo Gayá y sobrino de Ricardo y Ana María del Carmen Pérez), Amalia Zelarayán (hija de Dardo Zelarayán), Paula Cancere (hija de María Rosa Clementi) y Sandra Mechoso (sobrina de Alberto Mechoso Méndez).
Además de la señalización, Barrios por la Memoria de Zona Norte colocó las baldosas en recuerdo de las once víctimas que se han podido identificar.
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